Accueil > Les Cousins > Chili > Saramago : "En Chile no hay democracia"
Un macizo "retrato hablado" del pueblo de Chile recibió en Santiago el premio Nóbel de Literatura José Saramago el 29 de abril, en un diálogo con dirigentes sociales y de derechos humanos, así como estudiantes, académicos, artistas, ecologistas, jóvenes escritores y representantes de minorías sexuales convocados por el director de la Escuela de Teatro de la Universidad de la República, Hugo Medina.
Por Lucía Sepúlveda Ruiz
El encuentro se dio en las remozadas instalaciones del ex Hospital San José del barrio Independencia. La cita del escritor Juan Radrigán, con la que Medina abrió el acto, sirvió como un trampolín desde el cual el premio Nóbel se lanzó en un crítico análisis sobre la democracia y la situación mundial. Sus palabras, marcadas por la cercanía y la emoción, fueron ovacionadas por una audiencia muy receptiva.
Las primeras pinceladas del retrato las trazó Juana Aguilera, quien dijo que Chile esconde la tortura y habló sobre la campaña para que nunca más ello ocurra y el Estado asuma su responsabilidad pasada y presente. El escritor se comprometió allí mismo a integrar el Comité Internacional de Personalidades que apoya las demandas de la Comisión Etica Contra la Tortura. Explicó más adelante : ’Nosotros los seres humanos somos los únicos animales crueles. Ningún animal es cruel. Y el ser humano tortura, Chile lo sabe. Por ello debemos recoger de la especie humana todas las obras maravillosas que ha podido crear, pero también asumir que somos asimismo herederos del mal. La herencia debemos recibirla completa. Y aceptarla para no repetir el mal, no olvidarlo, no perdonarlo’.
Los nuevos comisarios políticos
Contó Saramago que ’en La Moneda, hablé de democracia para decir que ésta no lo es. Es el gobierno de los ricos que determinan las leyes y condicionan la existencia y lo hacen por intermedio de los gobiernos democráticos, que al final son los comisarios políticos de los dueños del poder económico.’ El pasado lunes, el Premio Nóbel 1998 dictó en la sede del Ejecutivo una charla que es parte del programa de Conferencias Presidenciales de Humanidades en curso.
Agregó ante la audiencia que los ciudadanos sólo disponen del voto, pero a ellos no los recibe ni el FMI ni el Banco Mundial. Estos sólo hablan con los gobernantes, pero ellos ’no nos preguntan a nosotros’. De las exclusiones de esta democracia le había hablado el dirigente sindical Manuel Ahumada, quien expresó que los trabajadores son parte del Chile desaparecido de las crónicas periodísticas y que hoy deben constituir sindicatos en lugares escondidos para evitar las represalias. Saramago dijo que desde fuera lo que se ve es que Chile está en democracia y vive una transición llena de complejidades. Señaló que las noticias que llegan parecen auténticas, ’pero nos damos cuenta que la realidad no es sólo eso. La otra realidad se borra, se disfraza’.
Las batallas de este siglo
Para el escritor, en este siglo deben librarse dos batallas importantes : la batalla por una auténtica democracia política, económica y cultural, y la batalla por los derechos humanos, ’que no son respetados en ningún país’. Si se cumplieran los derechos humanos, expresó, no necesitaríamos tener partidos políticos. O bien ’propuso- en las campañas electorales, los partidos políticos podrían presentar la declaración universal de los Derechos Humanos en vez de lanzar plataformas de programas que nadie entiende.
Interrogado sobre qué significaba la frase ’hasta aquí llego’ en relación a la revolución cubana, dijo que eso no necesitaba clarificación. Agregó que seguiría apoyando siempre al pueblo de Cuba, y consideró que no es él quien se ha distanciado de la revolución, sino la revolución cubana quien lo ha hecho.
La derrota
’Vivimos tiempos de derrotas. Hay que reconocerlo. Pero la derrota no es definitiva. Y la prueba la tenemos aquí, con los que dicen que esta democracia no sirve’, señaló el escritor luego de escuchar las palabras de Juan Barra, dirigente del Consejo de los Pueblos de Purén (Novena Región). El dirigente mapuche había manifestado : ’Junto con este saludo traigo un mensaje de esperanza. Dispersos y disgregados, seguimos resistiendo con dignidad. Estamos vivos y queremos transformarnos de la vertiente que somos ahora en una gran corriente como la del río Bio Bio, que esté presente para el bicentenario de Chile ...una gran marea humana para hacer una sociedad más libre y más justa. Han tratado de imponer sobre nosotros la eliminación física, social y cultural. No estamos dispuestos a aceptarlo. No renunciamos a nuestra historia’.
Por su parte, ’Patara’, integrante del grupo Arak Pacha y dirigente de CONACIN, recordó que los pueblos andinos tienen un conocimiento de la energía de la tierra y del sol ligado a su espiritualidad, y que para salir de la crisis, la humanidad requiere recuperar ese conocimiento perdido.
Recogiendo ese sentimiento, Saramago expresó : ’Estamos hechos de pasado. Y los pueblos indígenas mantienen los lazos con sus ancestros que nosotros hemos perdido. Ellos son los más conscientes que esa raíz profunda une a todos y constituye el sustrato mismo de la existencia de una comunidad. A los no indígenas....nos han dispersado aun más que a ellos. Hay mucho trabajo por hacer. Hay que encontrar ideas nuevas. No se puede ganar las batallas de mañana con las armas de ayer. Ahora, aquí, estamos unidos por un momento...Salimos de aquí y eso se acaba. Hay que reservar un tiempo para la comunidad. Pensar que no es suficiente lo que está al alcance de nuestra mano. Es necesario un cambio de todo el sistema. Hay que prepararse siendo un ladrillo en la construcción..’.
Literatura y cambios
Recordó luego que en Europa millones manifestaron contra la guerra, y agregó ’¿Qué viene ahora’ Manifestar contra la próxima guerra’ Seguro que vamos a perder también. Pero hay que seguir’. Ante la clásica pregunta sobre el rol del escritor frente a los cambios, sostuvo que la literatura no sirve para cambiar nada..’Los únicos que pueden hacer cambios son los ciudadanos. Y los escritores y artistas son ciudadanos. La mala literatura no sirve a nadie. No se pide a los escritores las propuestas, pero la sociedad misma va influyendo a la literatura, que refleja a los hechos o bien se anticipa, como ocurrió por ejemplo con Kafka, el escritor más grande del siglo XX’.
Aseveró a continuación que ’seremos una generación indigna de nuestros muertos si no pensamos en los que siguen en la miseria, frustrados. La obscenidad máxima es que en un mundo que desborda de bienes, riquezas y tecnología, se permita que se muera una persona cada cuatro segundos por no tener sus necesidades básicas resueltas. Alguna de ellas será chilena. Es inevitable que los muertos que no están muertos se nieguen a morir, ellos sí cumplen su deber. Pero los vivos, esos no cumplen. ¿Qué hacen los ciudadanos de pie’ Somos pocos. Hacemos ruido pero somos pocos. Tenemos que ser más y organizarnos.’.
En esta visita a Chile el premio Nóbel visitó también el Parque por la Paz (ex Villa Grimaldi, centro de tortura de la dictadura) y concluirá su programa el 30 de abril, con un acto en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, donde recibirá la medalla Rectoral de manos del Rector de esa casa de estudios, y dialogará con estudiantes y académicos.