Portada del sitio > Los Primos > Brasil > Lula revolucionario: "La pobreza de Brasil es por errores propios, no por (…)
Luiz Inácio Lula da Silva se apartó de la tradicional visión de la izquierda de que la pobreza de los países como la Argentina o Brasil es culpa de otras naciones. Además, anticipó que no intervendrá en el mercado cambiario para impedir la baja del dólar. Boom de los papeles brasileños en el mundo.
Una verdadera revolución dialéctica inició el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, al afirmar que Brasil no puede culpar por sus problemas económicos y sociales a los países ricos.
En un discurso que realizó esta mañana en Uberaba, Minas Gerais, donde inauguró la feria pecuaria ExpoZebu 2003, Lula dijo: "En un mundo globalizado, nadie se preocupa si los niños se mueren de hambre o si hay desempleo en Brasil. Éste es un problema nuestro. En el pasado, culpábamos por la miseria a los países ricos. Es verdad que la relación comercial no siempre es justa, pero no debemos culpar por nuestra incompetencia histórica a otros".
Para quien desee leer el texto original en portugués: "No mundo globalizado, ninguém se preocupa se as crianças morrem de fome ou se há desemprego no Brasil. Este é um problema nosso. Antes, achávamos que a miséria era culpa dos países ricos. É verdade que a relação comercial nem sempre é justa, mas não devemos jogar nossa incompetência histórica em cima dos outros".
Lula reclamó a los brasileños "pensar en grande para realizar en grande".
Luego recordó que el 1º de junio viajará a Francia, invitado por el Grupo de los Siete (USA, Alemania, Japón, Canadá, Francia, Italia y Reino Unido), y les pedirá un plan mundial de lucha contra el hambre.
Durante su discurso, Lula se comparó con el ex presidente brasileño Juscelino Kubitschek, famoso porque recorrió de punta a punta Brasil en reiteradas ocasiones, lo que le permitió conocer con precisión los problemas brasileños. Por esto negó que algún político sea descartado por no pertenecer al oficialista Partido dos Trabalhadores y dio un ejemplo con sus desavenencias con el actual gobernador de Minas Gerais, Aécio Neves, quien estaba presente: "¡Cuántas veces no hablé mal de Aécio y él de mi por no conocernos! Hoy hemos vencido los preconceptos".
Lula llevó un mensaje de esperanza a su auditorio: "Creo en Brasil, en sus estudiantes, en sus empresario. Me parece que sólo falta ahora creer en la eficiencia de los gobernantes de Brasil".
Boom de Brasil
Aún cuando es el mercado emergente cuyos papeles más subieron durante los últimos cuatro meses y alguien podría creer que la cotización llegó a su máximo, los bonos brasileños siguen siendo los preferidos entre todos los países emergentes (top pick), según el jefe de estrategia para mercados emergentes del Morgan Stanley Dean Witter, Eric Fine.
"Aún cuando subieron, los papeles brasileños siguen siendo baratos y con posibilidades de mejorar en su rating", explicó Fine.
Agregó: "El título C-Bond podría ser negociado para diciembre entre los 500 puntos-básicos y los 600".
Carl Ross, el director de estrategia de renta fija para mercados emergentes del banco de inversiones Bear Stearns, coincidió en que hoy para su entidad Brasil es el mercado favorito.
"Es posible una caída de más de 100 puntos básicos en los spreads de la deuda pública brasileña, lo que la haríá más sustentable", explicó Ross, y dijo que es posible si se logran tasas de interés en reales más bajas y una paridad cambiaria más estable.
Esto supone un enorme optimismo sobre el futuro de Brasil, pese a que algunos operadores se preguntaron si los títulos de deuda de países emergentes ya no se encuentran caros.
El índice EMBI+, que elabora el JP Morgan Chase para reflejar los precios de los papeles de países emergentes (riesgo-país), ya se encuentra cerca de los 558 puntos-básicos en promedio.
Pero Ross juzgó que aún cuando los títulos de deuda de los emergentes subieron 14% entre enero y abril, aún pueden asegurar una tasa de retorno de entre 16% y 18% hacia diciembre.
El C-Bond brasileño es el título más negociado de deuda externa, cotizando al 89% de su paridad nominal, acumulando una valorización del 34,3% este año. El riesgo-país brasileño se encuentra a 776 puntos básicos, el nivel que tuvo el 23 de abril de 2002.
El índice bursátil de Sao Paulo, Ibovespa, cerró en 12.810 puntos, el mayor nivel desde el 29 de mayo del año pasado.
La cuestión ahora es el dólar, que cerró esta semana a R$ 2,96, en alza de 1,82% pero en un día atípico, de baja liquidez, y encima una empresa importante que debía realizar pagos de deuda al exterior, compró en el mercado US$ 100 millones en minutos, según explicó el jefe de cambio del ING Baring, Alexandre Vasarhelyi.
Pero Vasarhelyi consideró que la clave no fue el comportamiento coyuntural del dólar contra el real sino la evolución positiva del C-Bond, y el riesgo-país.
Además, el presidente Lula había afirmado, el jueves, que no quería que el dólar continuara bajando para no perjudicar a los exportadores, un problema que también ocurre en la Argentina.
Pero el viernes, el presidente Lula aclaró que, más allá de que le disguste la baja del dólar, no operará en el mercado para modificar la tendencia. "El gobierno no meterá su dedo en la cuestión del dólar", dijo Lula.
En tanto, Alexandre Bassoli, economista-jefe del HSBC Bank, dijo que la situación presupuestaria brasileña es interesante porque se encuentra en el nivel de gasto de abril de 2002, lo que revierte las expectativas negativas que pudieron producirse.
Y la balanza comercial tuvo un superávit, en abril de US$ 1.714 millones.
Lula reflexionó en público: "Cuando ganamos las elecciones, algunos más pesimistas decía que el dólar llegaría a R$ 5; cuando asumimos el dólar estaba en R$ 4 y el riesgo-país superaba los 2.000 puntos básicos. Ahora el dólar está cayendo. Irónicamente, ¿qué ve la gente? Por un lado, un grupo de compañeros que exportan, queriendo que el dólar no caiga mucho; por el otro, un grupo de compañeros que importan, queriendo que el dólar baje. El Estado no intervendrá".
Urgente24.info