Accueil > Les Cousins > Chili > Lula cerró su periplo por Chile
Se reunió con la presidenta Bachelet y firmaron distintos acuerdos bilaterales. No faltó el tema agrocombustibles. Pidió que Kirchner sea reelegido, y descartó cualquier conflicto con Chávez. Ambos presidentes cerraron el Foro Económico Mundial
Por la Redacción de APM.
La Plata. Argentina, 27 de avril de 2007.
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva concluyó su gira por Chile sin dejar tema sin tratar. Acuerdos bilaterales, agrocombustibles, integración latinoamericana, Kirchner, Chávez, cierre del Foro Económico Mundial…
La primera actividad del día fue la visita, junto a la presidenta Michelle Bachelet, a la escuela República de Brasil, donde rubricaron acuerdos en el área educativa. La anfitriona sorprendió al visitante al cantar el himno nacional brasileño en un entendible portugués. El visitante realizó todas sus actividades en la capital trasandina.
La firma del convenio "es una clara señal de cuáles son las prioridades que tienen los gobiernos de Brasil y de Chile, que apuntan a la construcción de sociedades más inclusivas, donde tengan todos las mismas oportunidades", afirmó Bachelet.
Además de ambos mandatarios, participaron la ministra de Educación chilena, Yasna Provoste, y su homólogo de Brasil, Fernando Haddad. En esa escuela se suscribió un Memorando de Entendimiento sobre Cooperación Educacional. Las áreas a las que se les va a otorgar prioridad son postgrados, educación superior, educación profesional y tecnológica, evaluación educacional e inclusión digital, entre otros ámbitos.
En su discurso, el brasileño propuso la posibilidad de crear varias universidades latinoamericanas ya que, aseguró, el tema de la educación es fundamental para una verdadera integración regional. "Yo tenemos un sueño hace tiempo que es construir la universidad del Mercosur, pero creo que eso es poco. Es necesario crear varias universidades latinoamericanas donde nuestros jóvenes puedan transitar por el continente", dijo Lula.
En los reiterados encuentros con la prensa, Lula da Silva dejó su opinión sobre distintos temas. Descartó cualquier enfrentamiento con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por quién es el líder sudamericano. "Ha sido un aliado excepcional en lo político y en lo comercial", dijo Lula. "Es un socio. No tenemos ningún problema con Venezuela ; la Argentina y Chile tampoco los tienen", agregó el presidente brasileño, tras lo cual graficó los ruidos en la relación sudamericana con una parábola : "Le dije a Chávez el otro día que es como si en una carrera de Fórmula 1 su coche fuera a 300 kilómetros por hora, mientras que nosotros vamos a 280 o 290".
"No creo en la existencia del chavismo, creo en la existencia de una conciencia sudamericana que se descubrió a si misma. El gran problema que tenemos en América del Sur no es Chávez (ni otros presidentes) el gran problema es que tenemos que recuperar décadas en que el pueblo pobre fue sometido al hambre y la falta de educación", aseveró Lula.
También se permitió opinar sobre el argentino Néstor Kirchner, con quien va a encontrarse hoy en la residencia presidencial de Olivos, en Buenos Aires. Consideró que su próximo anfitrión ha hecho "un buen gobierno", que la "continuidad" en el cargo de su colega favorecerá la integración regional, y agregó que las relaciones de su país con Argentina y Chile nunca han sido tan provechosas como en la actualidad.
"Tendremos una conversación política, sencillamente una conversación política. Vamos a poner al día nuestra agenda. Kirchner ha hecho un gobierno muy bueno para la Argentina", dijo más adelante, aunque se descuenta que la construcción del Gasoducto del Sur y la constitución del Banco del Sur van a estar entre los temas a abordarse con mayor profundidad.
Tras este acto, Bachelet brindó un almuerzo de camaradería a Lula en la sede del Gobierno. Durante más de una hora revisaron asuntos bilaterales y regionales centrados en el comercio, la integración, el desarrollo de la infraestructura y la cooperación, según la información oficial.
"Hemos conversado sobre la necesidad de una coordinación más estrecha entre Brasil y Chile para impulsar la integración suramericana", dijo Lula junto a Bachelet en conferencia de prensa.
"América del Sur vive una hora crucial, es un momento de muchas oportunidades donde los principales desafíos son la energía, la infraestructura y la equidad social", dijo por su parte Bachelet, quien luego agregó que Chile y Brasil tienen "una relación centenaria y una amistad sin límites".
Fue en este clima que ambos reiteraron su compromiso y preocupación por resolver la desigualdades sociales y se comprometieron a impulsar en la próxima Cumbre Iberoamericana, "acuerdos políticos sostenibles en el tiempo que permitan avances efectivos en la superación de la pobreza".
En total, fueron nueve los acuerdos bilaterales suscriptos, en las áreas de educación, turismo, energía, seguridad social, cooperación en ciencia y tecnología e innovación, entre otros.
Se destacan entre ellos el convenio suscrito por la estatal Empresa Nacional del Petróleo de Chile (ENAP) y la brasileña Petrobras para la exploración de hidrocarburos en ambos países. La brasileña tiene presencia en todos los países de Sudamérica, con la excepción de la nación trasandina, precisamente.
Otro de los objetivos que unen a ambas naciones es la cuestión energética. Chile es un productor energético periférico y depende casi en forma absoluta del gas natural que le compra a Argentina, y que se encuentra en franco declive. Y Brasil busca afanosamente poder saciar su sed de petróleo en base a una política de 30 años de estímulo al bioetanol, lo que lo convirtió en el mayor productor mundial de este agrocombustible a partir de la caña de azúcar.
Por ello, la firma de un memorando de entendimiento sobre biocombustibles, en el que Brasil ofrece a al país andino su experiencia de 30 años en el desarrollo y uso del bioetanol y que incluye la promoción de este tipo de energía en Chile -que importa casi el 90 por ciento de la energía que consume- fue un objetivo buscado por ambas naciones.
Brasilia y Santiago tienen fuertes coincidencias sobre algunos puntos. Chile apoya la posición brasileña para obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las ONU. En el tema biocombustibles también es un punto de coincidencia. Y las fuerzas armadas de ambos países participan de los cuerpos de paz desplegados por la ONU en Haití.
En el terreno comercial, el intercambio se encuentra en crecimiento. El comercio bilateral supera los 7.000 millones de dólares, superavitario en 1.600 millones de la misma moneda para la economía mayor. No obstante, todavía queda mucho por avanzar, ya que el intercambio de Chile con Argentina alcanza esa cifra, mientras que entre Brasil y la nación rioplatense supera los 20.000 millones de la verde moneda.
Tras lo cual, el líder del PT (Partido de los Trabajadores) visitó la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), donde recibió un documento favorable a la producción de biocombustibles, un tema central en la estrategia brasileña a mediano plazo.
Por la noche, ambos presidentes cerraron el Foro Económico Mundial, que había comenzado el miércoles en Santiago. Tanto Bachelet como Lula coincidieron en invitar a los empresarios del mundo a invertir en América Latina con dos argumentos de peso : la consolidación democrática de la región y lo inexorable del proceso de integración.
Ante el auditorio "neoclásico" -por la escuela económica de la cual abrevan- Lula dijo que "América Latina reúne hoy excelentes condiciones" para la inversión. "Hoy la democracia está consolidada en todos los países de América Latina y de América Central, y todos los gobernantes tienen conciencia de que la estabilidad democrática es una exigencia de los pueblos de cada país", aseguró el brasileño.
Tras agregar que en la región "durante casi un siglo nos dimos las espaldas porque estábamos mirando" a otras regiones, desperdiciando oportunidades de descubrir intereses comunes, afirmó que "no habrá desarrollo sin integración energética, sin integración aérea, portuaria, de carreteras... y sin que exista un grado de confianza política" entre los distintos sectores.
"Es importante que ustedes empresarios vengan a América Latina a buscar oportunidades para invertir, que empiecen a creer en la integración de América Latina, porque (la integración) vino para quedarse y quien no crea en ello, va a quedarse al margen del desarrollo de este continente", concluyó Lula ante los participantes del foro nacido en 1971.
La mandataria chilena coincidió con el visitante. Sostuvo que nuestra región tiene por delante cuatro ejes o desafíos. "No existe atajos al desarrollo fuera de la democracia", por lo que hay que asegurar que el crecimiento sea sustentable, se deben consolidar nuevos consensos para un nuevo sistema de protección social y debemos "ser capaces de mantener los espacios de diálogo para la integración", concluyó Bachelet.
Antes del cierre presidencial, los asistentes al Foro habían contestado una encuesta que dio lugar al Consenso de Santiago. Las prioridades para la región, según los resultados obtenidos, fueron una mejor educación, la protección del medio ambiente, las inversiones, eficiencia de los sistemas impositivos e infraestructura... con muchas semejanzas a otros consensos anteriores. En México se va a ver qué tanto compromiso se alcanzó, cuando se realice la próxima edición del Foro, en 2008.
Tras estos actos, el presidente Lula emprendió el viaje a Buenos Aires, donde va a mantener hoy un encuentro con Kirchner, en el cual no se van a firmar documentos oficiales, pero se van a discutir las urgencias del Mercosur (Ver aparte "Lula y Kirchner…"). Cierra así una gira de alto valor político.