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¿Todos los civiles son inocentes?
Fue en una carrera financiada por el Pentágono para investigar formas de movilidad no tripuladas para usar en combate.
Por Clarín. Buenos Aires, 10 de octubre de 2005
No es una película de James Bond, pero sí hay mucho dinero y tecnología de punta de por medio que le haría rechinar los dientes al agente Q.
El sábado, un Volkswagen sin piloto ganó una carrera de dos millones de dólares a través del accidentado desierto de Nevada, al vencer a otros cuatro vehículos guiados por robots (Archivo 05/10/2005).
Así concluyó un concurso auspiciado por el Pentágono con el fin de buscar formas para proteger la vida de sus soldados.
La carrera mostró importantes adelantos tecnológicos en comparación con la competencia inaugural del año pasado, cuando ninguno de los vehículos sin conductor logró cruzar la meta.
"Stanley" un Touareg VW, diseñado por la Universidad de Stanford, recorrió la ruta de 212 kilómetros a través del desierto de Mojave en seis horas y 53 minutos, al emplear sólo su cerebro computarizado y sensores láser para desplazarse a través de veredas agrestes y zigzagueantes en el desierto y las montañas. El equipo de Stanford festejó descorchando champán y derramándola sobre el Stanley cubierto de lodo.
"Este automóvil, para mí, es realmente una pieza para la historia", dijo el científico de cómputo Sebastian Thrun de Stanford después de recibir un cheque por dos millones de dólares, financiado por los contribuyentes al fisco. Dijo que no sabía cómo gastaría el dinero, aunque bromeó que necesitaba comprar comida para gato.
En segundo lugar entró un Humvee rojo de la Universidad de Carnegie Mellon llamado Sandstorm, seguido de un Hummer adaptado bajo el nombre de H1ghlander. En cuarto lugar llegó un híbrido Escape de Ford llamado Kat-5, diseñado por estudiantes de Metairie, Luisiana.
El Pentágono busca desarrollar material bélico computarizado que pueda desplazarse sin necesidad de piloto, para no exponer la vida de sus soldados.