Accueil > Les Cousins > Pérou > Perú : una y otra vez más ¡SUTEP !
Por José Ríos Ríos
Como se sentía desde días atrás de ser iniciada, la huelga magisterial se inició este lunes 12 con el 95% de acatamiento de la medida de lucha. Ni el tardío ofrecimiento gubernamental, de 75 nuevos soles por mes (equivalentes a 21 dólares usa), ni el escisionismo de algunas bases provinciales lograron detener el torrente de la lucha de los docentes estatales del Perú.
’La crisis de la enseñanza coincide universalmente con una crisis política’, José Carlos Mariátegui
La movilización principal -en el centro de la capital -, masiva como no se veía desde la huelga de 1991, ha superado el 10% de los maestros de la Gran Lima en los dos primeros días de la huelga magisterial y ha sido acompañada por movilizaciones en los conos, igualmente numerosas y expresivas. Algunos de los lemas coreados, ’y va caer, y va a caer, el mentiroso va a caer...’ denotan el ánimo de los maestros, el desaliento ante la estafa toledista trocado en cólera justa.
Una maestra, entrevistada por una estación de TV, dijo más o menos así : ’Yo quisiera ver al Ministro de Educación viviendo con 700 soles, un mes aunque sea’. Esta respuesta, contundente en su sencillez, y revolucionaria en su proyección, descoloca la estupidez ministerial, de haber afirmado que no se puede exigir el cumplimiento de los compromisos electorales al presidente Toledo, puesto que ’una cosa es la campaña electoral y otra el gobierno’.
La CGTP se ha manifestado a favor de la huelga magisterial, y alista una movilización nacional, en apoyo a los maestros y a los demás gremios en conflicto, como los agricultores que se aprestan a realizar sendas movilizaciones en todo el país. Es que la causa del magisterio estatal es la de la educación del los hijos del pueblo, y del apoyo masivo del pueblo en su conjunto depende que se resuelva la paralización, que se comience a tomar en serio la honda crisis de la educación estatal.
El pueblo del Perú soporta la mayor carga tributaria nacional, una de las más regresivas del continente, basada en su mayor % en impuestos indirectos, que son los que paga el consumidor, y, encima, estos tributos no se emplean en atender las necesidades más elementales, cuales son educación y salud. Del actual Presupuesto Nacional, el Ministerio ha considerado que es posible otorgar 100 de los 210 nuevos soles exigidos por el magisterio, quizás la cantidad en que transen la dirigencia magisterial y las autoridades educativas, sea más cercana o no a los 210, pero lo que si es claro es que desde ahora debe hacerse la previsión para el ejercicio del 2004.
Las anulación progresiva de las exoneraciones tributarias, a la gran empresa y a las llamadas entidades ’sin fines de lucro’, debe ser decidida ya, esta es la segura fuente de financiamiento de los principales programas nacionales. La solución a las demandas del pueblo no puede esperar más, señores del gobierno, señores de la ’oposición’. Un Encuentro Nacional de Gremios y Frentes Regionales debe exigir al gobierno la concreción de la anulación de las exoneraciones. Quien tiene más debe pagar más, como es la norma a nivel mundial, y debemos acabar de una vez por todas con el paraíso fiscal para unos cuantos que se benefician y encima se llevan el dinero fuera.
La escisión sindical debe ser conjurada, con la conformación de Comités de Huelga a nivel nacional, a los que se deben integrar los disidentes. Es inaceptable que tendencias que se reclaman clasistas hayan decidido laborar en estos tres primeros días, haciéndole juego a la esa irresponsabilidad hecha gobierno que se llama toledismo.
’La crisis de la enseñanza coincide universalmente con una crisis política’ (José Carlos Mariátegui, Obras Completas tomo 14, pág. 38).
’El Estado condena a sus maestros a una perenne estrechez pecuniaria. Les niega casi completamente todo medio de elevación económica o cultural y les cierra toda perspectiva de acceso a una categoría superior. De un lado, carecen los maestros de posibilidades de bienestar económico ; de otro lado, carecen de posibilidades de progreso científico’ (José Carlos Mariátegui, OC14, pág. 58)