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20 de mayo de 2003

Llegó la hora de la verdad en Chile: ¿Quién tendrá más poder? ¿El Departamento de Estado o la US Chamber of Commerce?

 

Por Urgente24.info
19/05/2003 - 01:11

Los empresarios estadounidense se han cansado de las amenazas de Colin Powell a Chile, vinculando la posición del gobierno de Ricardo Lagos sobre Irak y Cuba con la suspensión de la firma del Tratado de Libre Comercio. Ya se sabe que la política es algo demasiado serio como para dejarlo en manos... de los políticos. Entonces, los empresarios estadounidenses prometen dejar en claro quién manda en Washington DC.

La Camara de Comercio de los Estados Unidos no es una cámara de comercio como cualquiera. Con sede en Washington, DC, la capital de las oficinas de lobby profesional, esta entidad es la más grande y poderosa de todas. Tres millones de empresas de todo el mundo recurren a su influencia en el Congreso y la Casa Blanca. Y hace 12 años que la US Chamber está abocada a conseguir un TLC (Tratado de Libre Comercio) con Chile.

Según su presidente, Larry Liebenow, en semanas se firmará el TLC entre Estados Unidos y Chile, no importa lo que opine Colin Powell, secretario de Estado, u otros miembros de la Administración Bush. El resto es un trámite legislativo que, dice, está consensuado.

La US Chamber cree que el TLC estará aprobado para el 15 de junio, pero en público Liebenow es prudente: "Como lobbistas, basta con decir que confiamos en que el TLC estará funcionando el 1 de enero próximo".

Agregó: "Le mandé una carta a Robert Zoellick urgiéndolo a acelerar el proceso en la Casa Blanca. Su oficina (la USTR) está avanzando con todo lo referente a la legislación del acuerdo".

La gran cuestión, de todos modos, es que se necesitan 218 votos en la Cámara Baja estadounidense para aprobar el TLC.

Liebenow: "El voto con que ganamos para el acceso de China a la OMC fue de 245. Con Chile creemos que podemos obtener más".

En Chile, gobierno y empresarios preparan la ofensiva final para asegurar la aprobación del TLC con USA.

Por eso, el sector público y privado ya están preparando una misión mixta (empresarios, políticos y trabajadores) que viajará a Washington DC para afiirmar la posición chilena cuando sea vista en el Congreso estadounidense, que es la etapa que sigue a la firma del acuerdo por parte de ambos gobiernos.

Incluso en el Ministerio de Relaciones Exteriores chileno ya tienen previsto cuál será el evento en el que potencialmente se podría sellar el acuerdo.

Ocurre que como parte de la agenda de trabajo para la creación del Alca (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas) está fijada para el próximo jueves 12 de junio, en Maryland la 8va. reunión ministerial de países miembros. Con este objetivo, la canciller Soledad Alvear estará entre el 11 y el 13 de junio en Washington. Eso permitiría a Robert Zoellick, representante del Departamento de Comercio de USA, rubricar el documento con Alvear.

Las señales de Washington DC indican que Bush no lo hará en persona. A los efectos prácticos, eso no importa.

No obstante, sostuvo que aún el gobierno chileno no cuenta con ninguna confirmación oficial de potenciales fechas para la firma del tratado.

En mayo no hubo un TLC por la "decepción" del gobierno de Bush con Chile, luego de que no recibiera en la ONU el apoyo chileno a la guerra con Irak.

Pero para la US Chamber, ya es suficiente.

"Mi sensación es que la traducción al español del tratado estará lista este mes, que el acuerdo estará firmado en las primeras dos semanas de junio, que la legislación para implementar el acuerdo con Chile y con Singapur se enviará al Congreso casi inmediatamente después, y que éste aprobará ambos tratados este año", dijo John O’Leary, ex embajador de Estados Unidos en Chile y uno de los principales lobbistas que ha intervenido a favor del TLC con Chile.

"Esperamos que el acuerdo se firme a principios de junio, aunque necesitamos todavía la confirmación por parte de la Casa Blanca", afirmó Bill Lane, director de asuntos gubernamentales de Caterpillar INC. y presidente de la US-Chile Free Trade Coalition, que conforman cerca de 300 empresas estadounidenses desde enero pasado pro firma del TLC.

"En general no hay mucha oposición al acuerdo con Chile. La mayoría de las autoridades, tanto en la administración Bush como en el Congreso, entiende que este es un acuerdo sólido con beneficios para ambos lados", agregó Kellie Meiman, directora ejecutiva de Kissinger McLarty Associates, que actúa en favor del tratado.

La labor más eficiente ha estado de parte de las empresas estadounidenses reunidas en la US-Chile Free Trade Coalition, que encabezan la fabricante de maquinarias Caterpillar, el correo privado UPS y la Lookheed Martin.

La ofensiva final se dio a partir de abril, con visitas de políticos de la oposición chilena, coordinadas por el embajador en Washington, Andrés Bianchi, y decenas de señales de buena voluntad de parte del gobierno chileno, luego de que la administración Bush reconociera su "decepción" con Chile.

Por ejemplo, la designación de Heraldo Muñoz como embajador en la ONU y las frases del canciller subrogante dando un visto bueno preliminar a la propuesta de reconstrucción de Irak de Estados Unidos.

Luego, la semana pasada, volvieron a la carga las empresas norteamericanas presentes en Chile. Una misión de la Cámara Chileno-Norteamericana de Comercio (Amcham) se encargó de atacar los tres principales flancos: gobierno, empresas y Congreso estadounidense.

Formado por Katleen Barclay, ex presidente de la Amcham Chile; Richard Diego, actual líder de la asociación gremial, y Jaime Bazán, su gerente general, el equipo se reunió con sus pares empresarios. Basta pensar que la multinacional Coca Cola, que forma parte de la coalición empresarial, produce en Chile y exporta a siete países de la región el concentrado a base de jarabe de cola, y varios insumos llegan a Chile pagando el 6% de arancel: un costo que podría disminuir con el TLC operando.

En el Congreso estadounidense se reunieron con congresistas republicanos y demócratas, y en general encontraron una posición favorable.

Un alto miembro de la oposición al tanto de estos temas destacó las reuniones que Amcham tuvo con el 2do. hombre después de Condoleeza Rice en el Consejo de Seguridad Nacional y con Roger Noriega, subsecretario adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental.

"Si hay un problema con el TLC está allí, en la Casa Blanca", reconoció un empresario estadounidense. Por lo mismo, detacó la relevancia de estas reuniones para hacer cambiar a la administración Bush respecto de su idea de "castigar" a Chile dilatando la firma del TLC. Y parece que lo han logrado.

"Es la oportunidad para que los empresarios chilenos vayan para allá", dicen en Amcham. Así se lo hicieron saber a sus pares chilenos, encabezados por Juan Claro como presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), quienes ya están trabajando en la materia con el gobierno.

Pese a la preocupación que rondó en el gobierno chileno por la dilación de la firma del TLC cuando fue separado del que, paralelamente, negociaba USA con Singapur (firmado el 6 de mayo), nadie dudó que se fuera a firmar. El problema era cuándo, y que esa dilación no pusiera en duda su puesta en marcha en enero de 2004.

En Amcham recuerdan que el tratado tiene primero 60 días desde que se firma para ser estudiado por el Congreso y otros 90 días luego para su aprobación. Por eso, lo ideal es que el TLC se firme en junio, para alcanzar a ser tramitado en el Congreso junto con el de Singapur. Esto también sería un elemento a considerar por la administración Bush, a la que le conviene tratar ambos acuerdos juntos y no por separado.

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