Accueil > Les Cousins > Cuba > Las sanciones de EE. UU. y el drástico aumento de la mortalidad infantil en Cuba
Nuevo informe demuestra que el endurecimiento de las sanciones de EEUU contra Cuba desde 2017 alimentó un fuerte incremento de la tasa de mortalidad infantil en Cuba
La tasa de mortalidad infantil (TMI) de un país suele considerarse como un barómetro clave del bienestar general de una población, así como de su acceso a servicios de atención médica de calidad. [1] En Cuba, donde durante décadas el Estado ha invertido sustancialmente en servicios sanitarios, la TMI fue, hasta hace poco, entre las más bajas del hemisferio occidental y menor a la de Estados Unidos. Sin embargo, desde 2018, la TMI de Cuba ha aumentado de una tasa anual de 4,0 por cada 1.000 nacidos vivos a 9,9 en 2025, [2] lo que representa un incremento del 148%. Si la tasa de mortalidad infantil se hubiera mantenido sin cambios, habrían fallecido aproximadamente 1.800 bebés menos desde 2018.
Este sorprendente incremento de la TMI en Cuba, que contrasta con las tendencias registradas en otros países de la región, ha ocurrido durante un periodo (2017–2025) marcado por una expansión y un endurecimiento sin precedentes del embargo financiero y comercial de Estados Unidos, vigente desde principios de la década de 1960. Cabe destacar que, en los años posteriores a la pandemia global del COVID-19 y de nuevo a diferencia de casi todos sus vecinos regionales, Cuba no experimentó un repunte económico sustancial, al promediar un crecimiento anual per cápita del PIB del 0,4% entre 2020 y 2024, frente al 3,2% registrado en el conjunto de la región de América Latina y el Caribe. [3]
Estudios recientes muestran una fuerte relación causal entre las sanciones impuestas y el aumento de las tasas de mortalidad. En agosto de 2025, un estudio publicado por The Lancet Global Health estimó —a partir de una regresión de panel que incorporó datos de 152 países— que las sanciones unilaterales y amplias provocaron aproximadamente 564.000 muertes anuales durante el periodo 2012–2021. [4] El estudio también concluyó que los niños menores de cinco años representaron el 51% de esas muertes. La mortalidad infantil generalmente representa alrededor de tres cuartas partes de la mortalidad entre menores de cinco años. Por lo tanto, estas cifras reflejan una profunda desproporción en el impacto de las sanciones sobre los bebés y los niños menores de cinco años en comparación con otros grupos etarios, ya que los bebés conforman apenas el 1,6% de la población mundial.
Las sanciones adoptadas por los gobiernos estadounidenses desde 2017 están diseñadas para causar daños económicos a Cuba, al reducir aún más su acceso a las divisas y a los mercados financieros internacionales. Tales medidas pueden, y parecen estar destinadas a, provocar recesiones, depresiones, crisis de la balanza de pagos, y mayor inflación —incluso hiperinflación— tal como sanciones similares lo han hecho en otros países. Una investigación de 2022 publicada por el Banco de Pagos Internacionales concluyó que la « mortalidad infantil aumenta de una manera muy significativa durante recesiones en mercados emergentes y economías en desarrollo, en unas 6 muertes por cada 1.000 nacimientos ». [5] De nuevo, estas cifras se refieren a la mortalidad de niños menores de cinco años de edad. Tal como mencionamos previamente, cerca de tres cuartas partes de esta mortalidad a nivel mundial corresponde a la mortalidad infantil, por lo que este estudio sugiere que una recesión aumentaría la mortalidad en 4,5 muertes por cada 1.000 nacimientos. Este es el mayor incremento que los datos muestran para Cuba (desde 4,0 a 9,9, o 5,9 muertes adicionales por 1.000 nacimientos).
El endurecimiento sin precedentes de las sanciones estadounidenses contra Cuba durante el primer gobierno de Trump, la decisión del gobierno de Biden de mantener en gran medida estas políticas y la expansión adicional de las sanciones durante el segundo mandato de Trump —incluyendo un devastador bloqueo a los combustibles— son muy probablemente la principal causa de la actual crisis humanitaria y económica en Cuba, la cual es generalmente considerada como la más severa en la historia contemporánea de la isla.
Las medidas más dañinas impuestas durante los últimos ocho años incluyen :
Todas estas medidas —al provocar reducciones bruscas de los ingresos por exportaciones vía turismo, servicios médicos, inversión extranjera y remesas, y al excluir a Cuba de la mayor parte de los mercados internacionales— han debilitado el crecimiento económico y han contribuido sustancialmente a dificultades para realizar pagos, generando un incremento de la inflación, importaciones reducidas de bienes esenciales y un crecimiento económico reducido. Ante estas condiciones, no sorprende que Cuba esté experimentando una aguda crisis económica que ha derivado en un importante declive de los estándares de vida, que a su vez, resultó en una cantidad sin precedentes de salidas de la isla durante los últimos años. Estas crisis se han visto exacerbadas por el bloqueo a los combustibles adoptado por la administración Trump este año, el cual ha provocado apagones cada vez más frecuentes y prolongados, y la suspensión de muchos servicios esenciales y actividades económicas.
Si bien aún no hay estadísticas disponibles para comenzar a medir el impacto del bloqueo a los combustibles, las otras medidas económicas coercitivas mencionadas previamente desempeñaron un papel muy importante, y en ocasiones predominante, en los siguientes acontecimientos :
Estas y otras estadísticas similares reflejan un deterioro rápido de las condiciones económicas y sociales, el cual ha seriamente afectado a toda la población cubana. Las consecuencias humanas de este declive incluyen una desnutrición expandida, un deterioro sustancial de las condiciones sanitarias, un aumento de enfermedades y, tal como señalamos previamente, un incremento de muertes, particularmente muertes de niños pequeños.
El personal de CEPR también ha observado in situ cómo las recientes medidas estadounidenses han contribuido directamente al deterioro del (hasta recientemente ejemplar) sistema sanitario de Cuba, lo que sin duda es un factor que ha contribuido al incremento notable de la TMI en Cuba. Durante un viaje a Cuba en 2024 para evaluar el impacto del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, CEPR visitó instalaciones médicas cubanas y conversó con numerosos profesionales del sector de la salud.
La visita confirmó que, como resultado de la reducción del umbral del de minimis en 2019, los importadores médicos cubanos ya no pudieron obtener a precios accesibles muchos insumos médicos básicos, tales como jeringas, inhaladores, e incluso solución salina ; equipo médico más sofisticado, como sistemas de imágenes y ultrasonidos ; e insumos para la fabricación de farmacéuticos. La redesignación de Cuba como un Estado Patrocinador de Terrorismo en 2021 ha complicado extremadamente el acceso a financiamiento para la adquisición de estos bienes, a cualquier precio, o simplemente la realización de pagos internacionales para comprarlos. El resultado final de estas múltiples barreras generadas por las sanciones ha sido una escasez generalizada de artículos médicos (insumos, equipo, medicinas) que anteriormente habían estado bastante más accesibles, a pesar del embargo estadounidense.
La situación en Cuba se ha deteriorado aún más desde el año pasado y podría derivar en una crisis humanitaria aún más severa como resultado del bloqueo a los combustibles. Tal como han registrado varios reportes periodísticos recientes, el bloqueo ha tenido un efecto particularmente potente sobre la infraestructura médica y asistencial, ya que los frecuentes apagones interrumpen el uso de equipo clave para el tratamiento de pacientes, incluyendo incubadoras para bebés prematuros y ventiladores que ayudan a los recién nacidos enfermos a respirar. [18] Casi no hay combustible disponible para transportar a pacientes enfermos, ya sea en ambulancias o vehículos privados. NBC reportó en marzo que 300 ambulancias están fuera de servicio por falta de combustible o de repuestos, por lo que solamente 25 ambulancias eléctricas atienden a la isla entera. [19] El transporte público está paralizado, [20] provocando una mayor ausencia de trabajadores médicos en instalaciones clave. [21] Nada de esto es sorprendente. De hecho, estas son exactamente las consecuencias que pueden preverse con un bloqueo energético impuesto a una nación insular que solamente produce cerca del 40% de la energía requerida para satisfacer sus necesidades internas.
Debido a los efectos del bloqueo energético estadounidense, es muy probable que la tasa de mortalidad infantil en Cuba haya aumentado significativamente desde diciembre de 2025, cuando había alcanzado 9,9 por 1.000 nacimientos vivos. Otros indicadores sanitarios clave, tales como la expectativa de vida y la mortalidad materna, también se han probablemente deteriorado desde el comienzo del año.
Por Alexander Main, Joe Sammut, Mark Weisbrot, Guillaume Long para el CEPR
CEPR. EEUU, 27 de abril de 2026.
[1] Está « fuertemente relacionado a esos factores estructurales como el desarrollo económico, las condiciones generales de vida, el bienestar social y la calidad del medioambiente, que afectan la salud de poblaciones enteras » (Reidpath y Allotey ; 2003). La Organización Mundial de la Salud también señala que las tasas de mortalidad infantil « reflejan las condiciones sociales, económicas y ambientales en las que los niños (y otros en la sociedad) viven ». (OMS ; n.d.-b).
[2] Cubadebate (2026) ; ONEI (2025c, 2025d).
[3] Banco Mundial (n.d.-b).
[4] Rodríguez, Rendón y Weisbrot (2025).
[5] Doerr y Hofmann (2022)
[6] Fue derogada por el presidente Joe Biden el 14 de enero de 2025 y puesta nuevamente en vigencia por el presidente Trump el 20 de enero de 2025.
[7] El gobierno de Trump restauró la designación de Estado Patrocinador de Terrorismo sin ofrecer evidencias creíbles de que Cuba apoya el terrorismo y pese a una evaluación formal previa del Departamento de Estado de Estados Unidos, la cual concluyó que no había fundamento para mantener la designación.
[8] La medida fue derogada por el presidente Biden el 14 de enero de 2025 pero puesta nuevamente en vigencia por el presidente Trump el 20 de enero de 2025.
[9] El presidente Biden ordenó la renovación de la exoneración el 14 de enero de 2025 ; el gobierno de Trump revirtió la orden de Biden el 29 de enero de 2025.
[10] Tras la salida forzada de Western Union en 2020, hay reportes de que el costo de las transacciones ha aumentado desde un 11% a hasta un 40%.
[11] Nicas y Triebert (2026).
[12] ONU Turismo (n.d.).
[13] ONEI (2022 ; 2025i).
[14] ONEI (2019 ; 2023b).
[15] UNCTAD (n.d.).
[16] Excluyendo artículos donados y artículos adquiridos en puertos como medios de transporte. ONEI (2025g)
[17] ONEI (2025b).
[18] Augustin y Nicas (2026) ; Trotta (2026).
[19] Solis, Murray y Sesin (2026).
[20] Associated Press (2026a).
[21] L. Taylor (2025).