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2 juin 2026

Las sanciones de EE. UU. y el drástico aumento de la mortalidad infantil en Cuba

 

Nuevo informe demuestra que el endurecimiento de las sanciones de EEUU contra Cuba desde 2017 alimentó un fuerte incremento de la tasa de mortalidad infantil en Cuba

COMUNICADO DE PRENSA

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Resumen ejecutivo

La tasa de mortalidad infantil (TMI) de un país suele considerarse como un barómetro clave del bienestar general de una población, así como de su acceso a servicios de atención médica de calidad. [1] En Cuba, donde durante décadas el Estado ha invertido sustancialmente en servicios sanitarios, la TMI fue, hasta hace poco, entre las más bajas del hemisferio occidental y menor a la de Estados Unidos. Sin embargo, desde 2018, la TMI de Cuba ha aumentado de una tasa anual de 4,0 por cada 1.000 nacidos vivos a 9,9 en 2025, [2] lo que representa un incremento del 148%. Si la tasa de mortalidad infantil se hubiera mantenido sin cambios, habrían fallecido aproximadamente 1.800 bebés menos desde 2018.

Este sorprendente incremento de la TMI en Cuba, que contrasta con las tendencias registradas en otros países de la región, ha ocurrido durante un periodo (2017–2025) marcado por una expansión y un endurecimiento sin precedentes del embargo financiero y comercial de Estados Unidos, vigente desde principios de la década de 1960. Cabe destacar que, en los años posteriores a la pandemia global del COVID-19 y de nuevo a diferencia de casi todos sus vecinos regionales, Cuba no experimentó un repunte económico sustancial, al promediar un crecimiento anual per cápita del PIB del 0,4% entre 2020 y 2024, frente al 3,2% registrado en el conjunto de la región de América Latina y el Caribe. [3]

Estudios recientes muestran una fuerte relación causal entre las sanciones impuestas y el aumento de las tasas de mortalidad. En agosto de 2025, un estudio publicado por The Lancet Global Health estimó —a partir de una regresión de panel que incorporó datos de 152 países— que las sanciones unilaterales y amplias provocaron aproximadamente 564.000 muertes anuales durante el periodo 2012–2021. [4] El estudio también concluyó que los niños menores de cinco años representaron el 51% de esas muertes. La mortalidad infantil generalmente representa alrededor de tres cuartas partes de la mortalidad entre menores de cinco años. Por lo tanto, estas cifras reflejan una profunda desproporción en el impacto de las sanciones sobre los bebés y los niños menores de cinco años en comparación con otros grupos etarios, ya que los bebés conforman apenas el 1,6% de la población mundial.

Las sanciones adoptadas por los gobiernos estadounidenses desde 2017 están diseñadas para causar daños económicos a Cuba, al reducir aún más su acceso a las divisas y a los mercados financieros internacionales. Tales medidas pueden, y parecen estar destinadas a, provocar recesiones, depresiones, crisis de la balanza de pagos, y mayor inflación —incluso hiperinflación— tal como sanciones similares lo han hecho en otros países. Una investigación de 2022 publicada por el Banco de Pagos Internacionales concluyó que la « mortalidad infantil aumenta de una manera muy significativa durante recesiones en mercados emergentes y economías en desarrollo, en unas 6 muertes por cada 1.000 nacimientos ». [5] De nuevo, estas cifras se refieren a la mortalidad de niños menores de cinco años de edad. Tal como mencionamos previamente, cerca de tres cuartas partes de esta mortalidad a nivel mundial corresponde a la mortalidad infantil, por lo que este estudio sugiere que una recesión aumentaría la mortalidad en 4,5 muertes por cada 1.000 nacimientos. Este es el mayor incremento que los datos muestran para Cuba (desde 4,0 a 9,9, o 5,9 muertes adicionales por 1.000 nacimientos).

El endurecimiento sin precedentes de las sanciones estadounidenses contra Cuba durante el primer gobierno de Trump, la decisión del gobierno de Biden de mantener en gran medida estas políticas y la expansión adicional de las sanciones durante el segundo mandato de Trump —incluyendo un devastador bloqueo a los combustibles— son muy probablemente la principal causa de la actual crisis humanitaria y económica en Cuba, la cual es generalmente considerada como la más severa en la historia contemporánea de la isla.

Las medidas más dañinas impuestas durante los últimos ocho años incluyen :

  • La Lista de Entidades Cubanas Restringidas, la cual prohíbe transacciones con la mayoría de los principales hoteles en Cuba y muchas otras empresas controladas por el Estado (creada en 2017 por el presidente Donald Trump). [6]
  • La reducción del umbral de minimis para Cuba al 10%, con lo cual se prohíben todas las exportaciones a Cuba de productos fabricados en el extranjero y que contengan más de un 10% de componentes de origen estadounidense (la medida se endureció al pasar del 25% al 10% en octubre de 2019).
  • Las restricciones extensas a los viajes desde EE. UU. hacia Cuba, incluyendo el fin de las principales licencias de viajes que permitían visitas a la isla tanto para individuos (junio de 2017) como para grupos (junio de 2019 ; derogada en 2022, restablecida en 2025) y la prohibición a cruceros y a la mayoría de embarcaciones y aeronaves privadas de atracar o aterrizar en Cuba (junio de 2019).
  • La reinclusión de Cuba en la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo, [7] lo que conlleva posibles multas cuantiosas para las instituciones financieras internacionales que realicen transacciones con entes cubanos e impide a ciudadanos de 42 países sujetos al Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes (UE, Reino Unido, Japón, Australia, Corea del Sur, etc.) viajar a EE.UU. sin visa si han viajado a Cuba (implementado el 12 de enero de 2021). [8]
  • La no renovación de la exención presidencial al Título IIIde la Ley Helms-Burton, la cual permite a ciudadanos y entes estadounidenses demandar a individuos y empresas —incluyendo empresas no estadounidenses— que mantengan relaciones comerciales con aquellos entes cubanos beneficiarios de propiedades nacionalizadas (el presidente Trump permitió que la exención expirase en mayo de 2019). [9]
  • Las restricciones al flujo de remesas, incluyendo límites a las remesas familiares ($1.000 por trimestre), la prohibición de todas las remesas por donación (ordenada por el presidente Trump el 9 de septiembre de 2019 ; derogada por Biden el 9 de junio de 2022), y la adición en 2020 a la Lista de Entidades Cubanas Restringidas de una empresa cubana que procesa remesas para Western Union y otras empresas estadounidenses. Las operaciones se reanudaron con un nuevo socio cubano en 2023, pero esta empresa también fue añadida a la lista en enero de 2025, cerrando una vez más el principal canal de las remesas formales y forzando la dependencia de alternativas más costosas. [10]
  • Las sanciones y otras medidas de presión sobre funcionarios de gobiernos que cuentan con misiones médicas internacionales cubanas, lo que ha provocado la salida de muchas de estas misiones y la erosión continua de la fuente principal de ingresos externos de Cuba (estrategia adoptada durante los dos gobiernos de Trump).
  • El bloqueo estadounidense a los combustibles — la medida unilateral estadounidense más perjudicial hasta la fecha— que consiste en bloquear casi todos los cargamentos petroleros procedentes de Venezuela a través de tácticas coercitivas empleadas por las fuerzas armadas estadounidenses, incluyendo intercepciones de petroleros destinados a Cuba [11] ejecutadas por la Guardia Costera estadounidense, así como amenazas, entre ellas la imposición de aranceles a países que consideren exportar petróleo a Cuba (adoptado por el presidente Trump desde inicios de enero de 2026).

Todas estas medidas —al provocar reducciones bruscas de los ingresos por exportaciones vía turismo, servicios médicos, inversión extranjera y remesas, y al excluir a Cuba de la mayor parte de los mercados internacionales— han debilitado el crecimiento económico y han contribuido sustancialmente a dificultades para realizar pagos, generando un incremento de la inflación, importaciones reducidas de bienes esenciales y un crecimiento económico reducido. Ante estas condiciones, no sorprende que Cuba esté experimentando una aguda crisis económica que ha derivado en un importante declive de los estándares de vida, que a su vez, resultó en una cantidad sin precedentes de salidas de la isla durante los últimos años. Estas crisis se han visto exacerbadas por el bloqueo a los combustibles adoptado por la administración Trump este año, el cual ha provocado apagones cada vez más frecuentes y prolongados, y la suspensión de muchos servicios esenciales y actividades económicas.

Si bien aún no hay estadísticas disponibles para comenzar a medir el impacto del bloqueo a los combustibles, las otras medidas económicas coercitivas mencionadas previamente desempeñaron un papel muy importante, y en ocasiones predominante, en los siguientes acontecimientos :

  • La llegada de turistas a Cuba disminuyó un 53% entre 2018 y 2024 [12] mientras que los países vecinos con volúmenes similares de turismo registraron incrementos de llegadas o no vieron cambios significativos.
  • Los ingresos derivados del turismo cayeron en un 59, de $3.200 millones en 2017 a $1.300 millones en 2024. [13]
  • Los ingresos derivados de la exportación de servicios médicos (misiones médicas internacionales) disminuyeron un 23%, de $6.400 millones en 2018 a cerca de $4.900 millones en 2022, el último año del que se dispone de datos. [14]
  • Las remesas cayeron un 42%, de $4.000 millones en 2018 a apenas $2.300 millones en 2024. [15]
  • El gasto nacional en bienes importados cayó de $11.500 millones en 2018 a $8.100 millones en 2024, [16] una fuerte disminución del 30% (o del 19% en términos per cápita) que probablemente esté subestimada en las estadísticas oficiales.
  • Según la Oficina Nacional de Estadística de Cuba, la población de Cuba disminuyó en un 13%, de 11,2 millones en 2020 a 9,8 millones en 2024, [17] una tasa de emigración que supera todos los periodos previos de intensa emigración cubana (tales como el Éxodo de Mariel en 1980).

Estas y otras estadísticas similares reflejan un deterioro rápido de las condiciones económicas y sociales, el cual ha seriamente afectado a toda la población cubana. Las consecuencias humanas de este declive incluyen una desnutrición expandida, un deterioro sustancial de las condiciones sanitarias, un aumento de enfermedades y, tal como señalamos previamente, un incremento de muertes, particularmente muertes de niños pequeños.

El personal de CEPR también ha observado in situ cómo las recientes medidas estadounidenses han contribuido directamente al deterioro del (hasta recientemente ejemplar) sistema sanitario de Cuba, lo que sin duda es un factor que ha contribuido al incremento notable de la TMI en Cuba. Durante un viaje a Cuba en 2024 para evaluar el impacto del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, CEPR visitó instalaciones médicas cubanas y conversó con numerosos profesionales del sector de la salud.

La visita confirmó que, como resultado de la reducción del umbral del de minimis en 2019, los importadores médicos cubanos ya no pudieron obtener a precios accesibles muchos insumos médicos básicos, tales como jeringas, inhaladores, e incluso solución salina ; equipo médico más sofisticado, como sistemas de imágenes y ultrasonidos ; e insumos para la fabricación de farmacéuticos. La redesignación de Cuba como un Estado Patrocinador de Terrorismo en 2021 ha complicado extremadamente el acceso a financiamiento para la adquisición de estos bienes, a cualquier precio, o simplemente la realización de pagos internacionales para comprarlos. El resultado final de estas múltiples barreras generadas por las sanciones ha sido una escasez generalizada de artículos médicos (insumos, equipo, medicinas) que anteriormente habían estado bastante más accesibles, a pesar del embargo estadounidense.

La situación en Cuba se ha deteriorado aún más desde el año pasado y podría derivar en una crisis humanitaria aún más severa como resultado del bloqueo a los combustibles. Tal como han registrado varios reportes periodísticos recientes, el bloqueo ha tenido un efecto particularmente potente sobre la infraestructura médica y asistencial, ya que los frecuentes apagones interrumpen el uso de equipo clave para el tratamiento de pacientes, incluyendo incubadoras para bebés prematuros y ventiladores que ayudan a los recién nacidos enfermos a respirar. [18] Casi no hay combustible disponible para transportar a pacientes enfermos, ya sea en ambulancias o vehículos privados. NBC reportó en marzo que 300 ambulancias están fuera de servicio por falta de combustible o de repuestos, por lo que solamente 25 ambulancias eléctricas atienden a la isla entera. [19] El transporte público está paralizado, [20] provocando una mayor ausencia de trabajadores médicos en instalaciones clave. [21] Nada de esto es sorprendente. De hecho, estas son exactamente las consecuencias que pueden preverse con un bloqueo energético impuesto a una nación insular que solamente produce cerca del 40% de la energía requerida para satisfacer sus necesidades internas.

Debido a los efectos del bloqueo energético estadounidense, es muy probable que la tasa de mortalidad infantil en Cuba haya aumentado significativamente desde diciembre de 2025, cuando había alcanzado 9,9 por 1.000 nacimientos vivos. Otros indicadores sanitarios clave, tales como la expectativa de vida y la mortalidad materna, también se han probablemente deteriorado desde el comienzo del año.

Por Alexander Main, Joe Sammut, Mark Weisbrot, Guillaume Long para el CEPR

CEPR. EEUU, 27 de abril de 2026.

Notes

[1Está « fuertemente relacionado a esos factores estructurales como el desarrollo económico, las condiciones generales de vida, el bienestar social y la calidad del medioambiente, que afectan la salud de poblaciones enteras » (Reidpath y Allotey ; 2003). La Organización Mundial de la Salud también señala que las tasas de mortalidad infantil « reflejan las condiciones sociales, económicas y ambientales en las que los niños (y otros en la sociedad) viven ». (OMS ; n.d.-b).

[2Cubadebate (2026) ; ONEI (2025c, 2025d).

[3Banco Mundial (n.d.-b).

[4Rodríguez, Rendón y Weisbrot (2025).

[5Doerr y Hofmann (2022)

[6Fue derogada por el presidente Joe Biden el 14 de enero de 2025 y puesta nuevamente en vigencia por el presidente Trump el 20 de enero de 2025.

[7El gobierno de Trump restauró la designación de Estado Patrocinador de Terrorismo sin ofrecer evidencias creíbles de que Cuba apoya el terrorismo y pese a una evaluación formal previa del Departamento de Estado de Estados Unidos, la cual concluyó que no había fundamento para mantener la designación.

[8La medida fue derogada por el presidente Biden el 14 de enero de 2025 pero puesta nuevamente en vigencia por el presidente Trump el 20 de enero de 2025.

[9El presidente Biden ordenó la renovación de la exoneración el 14 de enero de 2025 ; el gobierno de Trump revirtió la orden de Biden el 29 de enero de 2025.

[10Tras la salida forzada de Western Union en 2020, hay reportes de que el costo de las transacciones ha aumentado desde un 11% a hasta un 40%.

[11Nicas y Triebert (2026).

[12ONU Turismo (n.d.).

[13ONEI (2022 ; 2025i).

[14ONEI (2019 ; 2023b).

[15UNCTAD (n.d.).

[16Excluyendo artículos donados y artículos adquiridos en puertos como medios de transporte. ONEI (2025g)

[17ONEI (2025b).

[18Augustin y Nicas (2026) ; Trotta (2026).

[19Solis, Murray y Sesin (2026).

[20Associated Press (2026a).

[21L. Taylor (2025).

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