Portada del sitio > Los Primos > Chile > Estudiantes continúan movilizados en defensa de la Educación Pública chilena
Miles de estudiantes detenidos, serios daños materiales, decenas de lesionados y la virtual paralización de la enseñanza superior por más de un mes refleja la firme voluntad de la juventud chilena de rebelarse contra el sistema neoliberal imperante.
Por Angel Pino R.*
Crónica Digital. Chile, 3 junio del 2005
Una ley de financiamiento promovida por el gobierno que crea un sistema crediticio con aval del Estado para los estudiantes de universidades privadas, centros de formación técnica e institutos profesionales ha sido el detonante para una verdadera "insurrección" juvenil.
En opinión de líderes estudiantiles, la normativa -aprobada por el Congreso y pendiente de promulgación por el presidente Ricardo Lagos- consagra el apartheid heredado de la dictadura militar en la educación superior en favor de los ricos y de las universidades privadas.
En Chile debe pagarse la educación superior, incluso la que imparten las escasas y discutidas universidades públicas que sobreviven en el sistema de libre mercado que administran los gobiernos de la Concertación de los denominados Partidos por la Democracia (1990-2005).
Mientras para el ministro de Educación Sergio Bitar -un empresario en el rubro del papel- la ley abre un nuevo acceso al financiamiento de la educación a quienes no disponen de recursos, para los estudiantes lo que hará es fortalecer la educación privada, que predomina en la sociedad neoliberal chilena.
"De eso se trata, porque esa es la línea del gobierno: privatizarlo todo, pasar todas la responsabilidades del Estado al empresariado, como sucede también en la Salud Pública y tantos otros rubros", afirmó a Prensa Latina, Mario Medina.
El vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, una de las más fuertes del país, sostuvo que la iniciativa está concebida como un negocio más, para servir a los bancos, y no para beneficio de los estudiantes y la educación superior.
Para el dirigente estudiantil, la ley es "la gota que ha colmado el vaso". Miles de jóvenes se han lazado a las calles en todo el país para impedir con los más novedosos métodos de lucha "la consumación" de la nueva movida del gobierno y el sector privado.
NOVEDOSOS METODOS
Manifestaciones callejeras, enfrentamientos con la policía, paros, huelgas de hambre, ocupaciones de planteles, hostigamientos a las más altas autoridades y "asaltos" a los "cuarteles" de campaña de los principales candidatos presidenciales: todo se ha puesto en práctica.
Cuando presiones gubernamentales llevaron a los medios de prensa a "ignorar" las protestas, nuevos métodos de lucha, mucho más refinados y efectivos, fueron inmediatamente desarrollados.
De manifestaciones dentro de los estadios de fútbol en los partidos más importantes, para llamar la atención de las cámaras y que sus mensajes de protestas lleguen a través de la pequeña pantalla a una gran audiencia nacional pasaron a otros más atrevidos.
Hace unos días un grupo de estudiantes ocupó pacíficamente la estación radial de la Universidad de Chile y tras pedir disculpas a la audiencia transmitieron durante dos horas un programa informativo donde explicaron los motivos de su lucha.
Días después cuatro estudiantes irrumpieron cerca de la media noche con pancartas y proclamas en el programa estelar más visto en la televisión chilena ("Vértigo"). Sorprendidos los conductores cedieron los micrófonos a condición de que fueran breves.
Pidiendo disculpas con la mayor cortesía, los jóvenes leyeron una declaración con sus demandas y se retiraron tranquilamente, en medio de un masivo aplauso del público asistente. "Los nuevos aires parecen estar pautados por un buen director de Hollywood", llegó a comentar el diario La Nación.
Las clases están virtualmente paralizadas en todo el país y numerosos planteles se mantienen ocupados: La Usach lleva casi un mes parada. La Uten dos semanas, al igual que la Unce, mientras la histórica casa central de la Universidad de Chile está tomada por los estudiantes.
Allí, un grupo de alrededor 120 estudiantes viven, se reúnen y duermen en el frío Hall frente a la estatua de Andrés Bello. Con colectas en la calle pasan los días entre tallarines, acaloradas reuniones y elaboración de nuevas estrategias.
"Las movilizaciones y protestas se han ido extendiendo a todos los sectores estudiantiles. Carreras que históricamente no participaban, ahora sí lo hacen (Medicina, Odontología, Ingeniería está de vacaciones)", comentó Medina a Prensa Latina.
UNIVERSIDAD DE PINOCHET
Pero al margen de la polémica ley de financiamiento, y a la sombra de las fuertes protestas que está provocando, se ha generado un debate académico en torno a la educación superior que va mucho más allá de la controvertida legislación.
Para muchos especialistas, como afirma el diario La Nación en una investigación sobre el tema, todo parte con el decreto que regulaba el mercado de la enseñanza universitaria en Chile, firmado por los ex ministros civiles del dictador Augusto Pinochet, Mónica Madariaga y Sergio Fernández en 1980.
Javier Corvalán, doctor en Sociología y director del Magister en Política Educativa de la Universidad Alberto Hurtado, cree que el tema de fondo pasa porque no ha habido una reforma estructural más allá de lo que hizo el régimen militar.
"Si uno observa el panorama post-90 verá que lo que hay es una consolidación del campo universitario privado y una diferenciación interna y segmentación del campo llamado tradicional", afirma el catedrático.
Similar postura tiene Víctor Pérez Vera, profesor de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y ex candidato a rector de la Universidad de Chile.
"Es evidente que se requiere un nuevo modelo universitario para el país, que instale un sistema coherente con el tipo de desarrollo que se quiere y ponga en práctica una fórmula sustentable de universidad pública de calidad internacional", sostuvo.
HACIA DONDE VA LA LUCHA
En su conversación con Prensa Latina, el vicepresidente de la Universidad de Chile es categórico en su evaluación de la Educación Superior y el panorama que enfrenta la nueva dirigencia estudiantil y los académicos del país: "Es un verdadero desastre", afirmó.
En sus argumentaciones cita cifras que son más que elocuentes: Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Universidad pública, que en países desarrollados tiene un aporte fiscal cercano al 80 por ciento, en Chile sólo llega a un 18.
"Más aún, si el gasto en educación en los países de la OCDE es del 1,2 respecto al PIB, nosotros gastamos el 0,3 del presupuesto en un ítem fundamental para dar el salto al desarrollo", explicó.
Medina coincide con los que cuestionan, por otra parte, el carácter público de las universidades chilenas en la actualidad:
"En el caso de Chile es una mezcla heterogénea de instituciones, todas diferentes, donde caben universidades estatales selectivas y no selectivas, metropolitanas y regionales, privadas católicas y no confesionales" explicó.
Para el dirigente, por otra parte, este puede ser el detonante de una lucha mucho más amplia: "por una verdadera democracia", recalcó.
Reformas constitucionales a la Carta Magna heredada de la dictadura militar y mantenida por conveniencia del sistema político dominante y cambios del sistema electoral son las próximas metas de la juventud chilena, estima Medina.
* El autor es Corresponsal de Prensa Latina en Chile. Colaborador de Crónica Digital