Accueil > Les Cousins > Amérique Centrale et Caraïbes > Costa Rica la Suiza de América Central, territorio de narcotraficantes
Costa Rica es considerada por las redes del narcotráfico internacional un atractivo puente para trasegar 850 toneladas de alucinógenos anuales desde Sudamérica hasta Estados Unidos, principal consumidor mundial de enervantes.
Por Yudith Díaz Gazán
PL, 27 de febrero del 2005
Expertos señalan que la nación centroamericana es empleada con frecuencia para esos fines, pues los controles aduanales son menos rigurosos y su posición geográfica es excelente para hacer llegar drogas hasta Norteamérica, donde su precio y demanda son mayores.
El primer alijo de estupefacientes con destino a Estados Unidos que se decomisó en Costa Rica, nación de 52.100 kilómetros cuadros y ubicada en el centro del continente americano, fue de 25 kilogramos de cocaína en 1978, valorados en 67.515 dólares.
En octubre de 1983, la policía encontró 315 kilogramos de cocaína en 12 cajas de pantalones que llegaron clandestinamente al aeropuerto capitalino Juan Santamaría.
El 4 de abril de 1985 fue apresado por agentes de seguridad en una finca situada al sur del aeródromo el dueño de esa carga : el connotado narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero.
Tres años después Ricardo Alemán León, jefe de campaña del ex presidente Oscar Arias (1986-1990), fue detenido por las autoridades locales acusado de estar vinculado al tráfico internacional de cocaína y al lavado de dinero.
El contrabandista recibió una condena de 12 años de cárcel, que no cumplió hasta el final, pero en 1995 resultó arrestado en Miami por los mismos delitos.
Según reportes de la prensa local, ese mismo año se desarticuló una banda de traficantes conocida como el ’Cartel del Sur’, a la que uniformados costarricenses decomisaron 17 kilogramos de cocaína, 100.000 plantas de marihuana y armas bélicas.
El trasiego aumentó considerablemente en la denominada Suiza de América y la corrupción se apoderó de las altas clases sociales costarricenses.
Una operación con agentes encubiertos permitió descubrir al ex diputado Leonel Villalobos el 27 de febrero de 1997 cuando negociaba un kilogramo de cocaína para el tráfico internacional.
Octubre de 1995 fue escenario de otro hecho similar : La Policía Nacional descubrió en Paso Canoas, frontera con Panamá, un furgón con el cargamento más grande en la historia del país hasta ese momento, 1.300 kilogramos de cocaína.
Esa cifra quedó atrás cuando el 5 de diciembre del 2000 fueron confiscados 3. 900 kilogramos de esa misma droga, trasladada por 11 colombianos en dos lanchas rápidas rumbo a Estados Unidos.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) incautó el 1 de octubre del 2002 siete kilogramos de cocaína, 10 armas y un lote de municiones, entre otras cosas, a una red internacional de comerciantes ilegales de armas.
Al parecer, declaró la OIJ, esta banda se encargaba del cambio de grandes cantidades de psicotrópicos por armamentos de guerra.
Los agentes antidrogas de Costa Rica lograron además impedir el paso de 35 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, lo cual significa el 12% del total de los enervantes que se consumen en la nación norteamericana cada año.
Sin embargo, no es suficiente -según el abogado penalista Juan Diego Castro-, pues las altas sumas de dinero reportadas por el tráfico ilícito de alucinógenos siguen seduciendo a los contrabandistas.
Castro aseveró que un 31% de los encarcelados en prisiones locales fueron condenados por problemas con drogas y gran cantidad de estas personas son extrajeras.
En el caso de las mujeres, es la causa número uno de privación de libertad, acotó.
A finales del 2003 fue arrestada en el aeropuerto local la española Zabalgo Garuti con cuatro kilogramos de cocaína en su maleta, suceso que ratificó a Costa Rica como una vía para llevar enervantes hacia el mayor mercado del mundo.
La extranjera, de sólo 19 años, guarda prisión preventiva en un penal capitalino hasta que un tribunal costarricense la juzgue, y de encontrarla culpable podría cumplir entre 12 y 20 años de privación de libertad.
Asimismo, guardacostas costarricenses requisaron unos 225 kilogramos de cocaína en el Caribe después que una avioneta de matrícula panameña y con similar destino cayera al mar.
El ministerio de Seguridad expresó que en la acción policial fueron detenidas dos personas, sin mencionar sus nacionalidades, las cuales se encuentran en un centro médico de la provincia caribeña de Limón.
Apuntó que al precipitarse la aeronave en esa localidad, 166 kilómetros al noreste de San José, la carga se diseminó por aguas jurisdiccionales y sólo se pudo rescatar la cantidad reportada.
La nación centroamericana no es sólo puente geográfico del narcotráfico hacia Estados Unidos, sino también hacia Europa, lo cual es confirmado por documentos oficiales.
Un guineano fue capturado en diciembre del 2003 en el aeropuerto de San José cuando intentaba abordar un vuelo hacia Holanda con 23 kilogramos de cocaína en su equipaje.
De acuerdo con la Policía, el contrabandista, identificado con el apellido Dasilva, pretendía transportar la carga, calificada por el Departamento de Control de Drogas de Costa Rica (DCDCR) como el mayor decomiso durante ese año, hacia Holanda procedente de Colombia.
El DCDCR agregó que Dasilva escondió los enervantes en latas de hongos y atún que llevaba dentro de sus maletas de viaje.
Con este arresto sumaron 56 las personas detenidas en el 2003 en el país por contrabando de psicotrópicos, de ellas 52 son de diferentes nacionalidades, principalmente estadounidenses y colombianos.
En los últimos años, el país ha experimentado un notorio incremento en el consumo interno de compuestos tóxicos, particularmente crack, y se ha experimentado un aumento en los niveles de violencia delictiva.
Un informe oficial sobre actividades criminales del 2004 sentenció que anualmente se trasiegan, por territorio nacional, cerca de 40.000 kilogramos de cocaína.
Lo anterior evidencia que las bandas de comerciantes ilegales de alucinógenos de Costa Rica obtienen un ingreso anual de 120 millones de dólares, a razón de 3.000 dólares por kilogramo.
El último reporte recibido es del 18 de febrero del 2005, cuando la Policía apresó en San José a Emir E. Valenzuela, de 38 años, a quien le encontraron 65 libras y media de marihuana, cuyo valor estimado sería de 36.000 dólares en el mercado negro.