Accueil > Les Cousins > Brésil > Cómo será la política económica de Lula
Mantener las metas pactadas con el FMI y gradualismo para antender las demandas sociales son claves para ganar confianza. Para Antonio Mata, Brasil tiene mejores posibilidades que la Argentina para resolver su crisis económica : no tiene dificultades para recaudar impuestos y la mayor parte de su deuda pública está denominada en reales.
Por Eleonora Gosman . San Pablo. Corresponsal.
A dos semanas de las elecciones presidenciales, hay en Brasil apenas una certeza. El próximo presidente tendrá muchas más restricciones que libertades para gobernar. La futura política económica ya está trazada : no depende del "color" del candidato victorioso, más de izquierda o más de centro.
En el equipo del favorito, el dirigente histórico del Partido de los Trabajadores, Luiz Inacio Lula da Silva, que tiene 40% de las intenciones de voto, la palabra "ruptura" fue eliminada del diccionario programático. En su reemplazo, aparece otra idea : "transición gradual". En una entrevista con Clarín, Antonio Prado, economista que coordina el plan económico de la alianza "Lula Presidente", despejó las dudas que pueden subsistir en los medios financieros internacionales.
"En el 2003 vamos a mantener los tres pilares de la política actual : el superávit fiscal primario de 3,75% ; el régimen de cambio flotante y las metas inflacionarias. En momentos tan difíciles como este, la prudencia aconseja no tocar nada".
Esta estrategia económica brasileña fue definida por el ministro de Hacienda, Pedro Malán y el presidente del Banco Central, Armínio Fraga, cuando se celebró con el Fondo Monetario Internacional el acuerdo de 1999. Y continuará en la próxima administración brasileña, porque así se acaba de pactar con el FMI, en un convenio que contó con el respaldo de todos los presidenciables. Si se comete un desliz, se arriesga a perder los 24.000 millones de dólares que le ingresarán del Fondo el próximo año. Y el default sería inminente.
Antonio Prado dice que hay una clave : "La estabilidad macroeconómica es fundamental. Cuando se consigue, se resuelven la gran mayoría de los problemas productivos".
Pero, ¿qué gobierno no quiere la estabilidad ?. El problema es cómo se consigue. Basta ver la Argentina…
No se puede comparar Brasil y Argentina. Estuve reunido, hace poco con John Williamson (ideólogo del Consenso de Washington, la receta para todos los males del FMI y el Banco Mundial durante los 90). Hizo una lista de diferencias entre los dos países, porque quería demostrar es que Brasil está en una situación intermedia.
¿O sea ?
Su tesis era que aún cuando Brasil esté realizando un serio esfuerzo para reducir su necesidad de financiamiento externo, tiene un riesgo de caer en "default" por causa de una "quiebra de la confianza" de los inversores externos. Pero en ese trabajo sobre diferencias con Argentina, hubo varias interesantes. Una es que Brasil no tiene dificultades para recaudar impuestos. La otra es que la deuda pública brasileña es interna y fijada en reales.
Y como el gobierno tienen la máquina de fabricar reales, pase lo que pase siempre puede emitir papel moneda…
Sí, claro. Pero ahí se crea una hiperinflación. Y no vamos a hacer eso. La cuestión es que Williamson concluyó que con el superávit fiscal primario de 3,75% (pactado con el Fondo) hay margen de sobra para reducir la relación entre deuda pública y producto bruto interno. Eso significa que esa deuda está lejos de ser explosiva.
El ajuste fiscal comprometido con el Fondo impuso e impondrá bajas del gasto estatal. La Argentina probó que sucesivos recortes del gasto aceleran la caída económica y afectan la recaudación. ¿Por qué Brasil sería diferente ?
El problema es de eficiencia del gasto. Nosotros estamos convencidos que con los recursos disponibles podríamos aumentar la oferta de bienes y servicios a la sociedad, solo con hacer que el gasto sea más eficiente.
¿Cómo piensa el PT que puede contener las demandas sociales si continúa con la misma política económica ?
Hoy existen tensiones en varios sectores sociales. Desde hace 8 años, no existen ajustes lineales en los salarios públicos ; hay 23 millones de personas por debajo de la línea de pobreza y 11,5 millones de desempleados. Hay dos respuestas a eso. Una es el diálogo y la negociación, donde Lula ya demostró su capacidad. La otra es la madurez de los movimientos sociales, que deben entender que no es posible atender de inmediato demandas reprimidas durante tanto tiempo. Van a existir presiones pero no significa que terminen en conflicto abierto.
Lula habla de un gran pacto social. ¿Es una alianza con el empresariado nacional ?
La economía de Brasil tiene un grado importante de internacionalización. Un 30% está en manos de empresas multinacionales. Luego, no es solo el empresariado nacional. Tiene que incorporar a las compañías extranjeras.
Pero las empresas extranjeras instaladas en Brasil vinieron solo para el mercado interno, no ?. Y ustedes plantean que ahora hay que exportar…
Sí, es verdad. Las multinacionales atienden sobre todo el mercado interno. Pero se pueden negociar condiciones suficientemente atractivas, no solo con las filiales sino las matrices, como para decidirlas a exportar desde Brasil.
¿Cuáles son los problemas más agudos con que se enfrentarán en los primeros meses de gobierno, en caso de ganar ?
El problema más grave es la refinanciación de una deuda externa de 26.000 millones. Son vencimientos de papeles de la deuda externa y de préstamos extranjeros al sector privado brasileño. Como hay una retracción muy fuerte del crédito internacional, se hace muy difícil refinanciar esos vencimientos.
¿Cómo lo van a enfrentar ?
Eso va a depender estrictamente de la confianza del sistema financiero internacional en la política económica brasileña. A partir del resultado de las elecciones, y luego que se anuncien los equipos económicos, se sentirá de inmediato la reacción de los bancos internacionales. Creo que la cuestión es conquistar la confianza. Como nuestra propuesta es una política muy gradual de transición durante el 2003, no veo imposibilidades..
¿Y a quién van a poner en el Banco Central, que parece concentrar las miradas de todo el mundo ?
Lula ya indicó su intención de incorporar cuadros de varias corrientes políticas en su gobierno. En el caso específico del Banco Central, el criterio para ocupar la presidencia del organismo se regirá por tres criterios bien precisos : capacidad técnica, experiencia en el área financiera y un reconocimiento del sector financiero sobre la solidez de quién sea designado.
¿Cómo cree que puede influir el escenario internacional en la economia de Brasil y de la región ?
Lo que se ve claramente es que el reflujo de liquidez internacional no se trata, ya, de una crisis de países emergentes. Ahora, la crisis alcanza al núcleo capitalista internacional : Estados Unidos, Europa y Japón. En verdad, la mayor dificultad viene de la propia crisis norteamericana, que puede empeorar si hubiera un ataque a Irak. La otra cuestión es que los inversores aumentaron su aversión al riesgo, precisamente por cuenta de los problemas en EE.UU. Y es evidente que la economía brasileña sigue mostrando una alta vulnerabilidad externa. Por eso, somos tan prudentes.