Portada del sitio > Los Primos > Chile > Chile un eslabón clave de EEUU para América Latina Obama declinó (…)
Obama declinó disculparse por el rol de la CIA en Chile
(Ver màs abajo)
Argenpress. Argentina, 25 de junio de 2009.
En su encuentro con la prensa del martes 23 después de mediodía, el Presidente Barack Obama menciona a Chile repetidamente en dos aspectos.
Primero, lo destaca como un modelo en cuanto a la forma de enfrentar la recesión económica. En una traducción a la rápida: "Si se mira cómo Chile ha manejado la recesión, que la ha manejado muy bien, en parte porque protegieron el superávit derivado del alto precio del cobre. Esto es una buena lección para EEUU. Cuando teníamos el superávit, lo hicimos disipar".
Segundo, enfatiza el modelo de relación bilateral con Chile, señalando que no obstante las diferencias en algunos puntos en política exterior que se respetan, los importante es que "EEUU no le dicta a Chile cómo debe velar por sus intereses ".
La conferencia de prensa ocurre en medio de procesos álgidos: el debate de la reforma a la salud en el Congreso, y la revuelta en Irán. También coincidía con la visita de la Presidenta de Chile Michelle Bachelet.
Pocas veces un presidente de una potencia como EEUU, se ha referido a un país como modelo en dos temas macro, como son la economía política y las relaciones internacionales.
Dice Obama: "Ese es el modelo a que aspiramos: el asociarse". Después agrega: "Esperamos que la Presidenta Bachelet nos entregue sus consejos de manera que podamos expandir el tipo de relación que EEUU tiene con Chile a través de toda Latinoamérica.
Ante una pregunta de cómo funcionaría EEUU frente a otros países con menos democracia, Barack Obama comenzó a responder así: "El punto es que Chile lidera a partir del ejemplo. Ver a Chile como un ejemplo".
Más allá de la dosis de entusiasmo diplomático que se adopta durante visitas de estado, -como la que llevaba a cabo la presidenta de Chile en Washington al momento de esta conferencia de prensa-, a Barack Obama no se le caracteriza por la ostentación en el elogio y en el comentario. Frecuentemente, dentro de la calidez que proyecta, hay contención y a menudo la prensa de su país le fustiga a veces su parquedad y frialdad. Esta vez se le vio diferente.
Independiente de la evaluación propia, quizás hace muchas décadas que no se escuchaba a un presidente de EEUU señalar con tanta confianza -podríamos decir convicción - y a la vez con pulcritud de lenguaje, un elogio tan rotundo hacia un país, y menos de la región.
Decir modelo siempre es riesgoso o exagerado, y la verdad es que en todas partes se puede palpar injusticia, exclusión, y mal manejo. No hay modelitos como para que el género humano se vanaglorie, incluyendo los atribuidos a nórdicos. Guía u orientación estarían más apropiados creo, pero claro, no le vamos a corregir a un presidente que se destaca por la precisión de sus discursos.
También es tentador transferir el entusiasmo al ingrediente innato de chovinismo ramplón que se acostumbra a tener cuando algún forastero elogia algo bueno del país propio, a lo cual nadie está exento, creo. Pero eso es importante resaltar en este caso, que el tema tal vez no sea solamente Chile y ni siquiera lo que uno pueda opinar sobre lo dicho por Obama respecto a Chile.
Aquí interesa poner atención por qué lo dice y cuando lo dice. Es así que es más importante el tema de cómo Obama comienza a perfilar en EEUU una política exterior que ni se soñaba en la narrativa más optimista de política internacional.
Puede que sea prematuro aventurar juicios con menos de seis meses en el cargo, frente a hechos como dos guerras, Corea del Norte reclamando un derecho nuclear que otros tienen, la revuelta en Irán y la revuelta permanente interna neoconservadora que lo presiona por todos lados. Esto recién comienza.
Pero aún aplicando el más obsesivo realismo, es innegable que en la administración que comanda se desarrolla una tendencia a buscar denominadores comunes en los países para reestructurar una maquinaria de relaciones internacionales precaria y roída.
Chile es como el pretexto para los anuncios, y por cierto es importante, pero lo de Obama son los mensajes breves, concisos y plenos de contenido en cómo restablecer cierto orden mundial para poder hacer las cosas en paz. Igualmente ha sido su mensaje equilibrado respecto a lo de Irán. "No me pidan intervención los que protestan; el régimen debe saber que el mundo observa".
Existe un credo político que dejó de tener expectativas, entusiasmo, y hacer suposiciones sobre Chile en particular y un continente al cual le han caído los egoísmos y narcisismos más fecundos en cuanto a apoderarse de los espacios políticos para sacar cuentas alegres en algunos casos, y en otros, para el revanchismo destructivo. De allí que escuchando a Barack Obama elogiar a Chile de esa forma, uno volvía a las preguntas de siempre:
¿Tendrá que ser un forastero el que venga a decir lo que está sucediendo, en este caso la parte positiva del asunto, dicha por el Presidente de EEUU? ¿O es que ha sido informado sobre un sólo lado del asunto? Las preguntas quedaban circulando.
No recuerdo en las últimas tres décadas, que un presidente de una potencia como EEUU, haya dicho sobre un país, situado en un confín tan poco gravitante en el tráfico estratégico excepto por la Antártica y la Patagonia, que podía constituirse en modelo por su manejo económico y en el funcionamiento de la relación internacional bilateral con EEUU.
Obama no quiso entregar una disculpa respecto a las dictaduras impulsadas y apoyadas en América Latina por las administraciones anteriores en EEUU. Solo admitió equivocaciones del pasado. Muchos pensarán que es poco, pero es un comienzo. En Chile en amplios sectores todavía no se debaten públicamente las equivocaciones y sucede lo mismo en muchos países.
El elogio llega en un período de inflexión en la campaña presidencial, y cuando más lo necesitaba la alianza de gobierno de la Concertación para estabilizar la curva ascendente en su reencuentro con los objetivos de su ideal político, para muchos desvirtuado.
La pregunta es paradójica. ¿Comenzará a gobernar la verdadera Concertación después de 20 años en el poder?
***
Papel ridículo en conferencia de prensa en Washington: Periodistas chilenos no hicieron preguntas, sólo pidieron "una fotito" con Obama
Argenpress. Argentina, 25 de junio de 2009.
Barack Obama declinó disculparse por el rol de la CIA en Chile en los años 60 y en el golpe de 1973, en la conferencia de prensa que siguió el martes a los discursos protocolares del Presidente de EEUU y la presidenta Michelle Bachelet, después de su encuentro en la Oficina Oval de la Casa Blanca.
Esto ocurrió al responder Obama a la pregunta de un periodista estadounidense: ¿No es hora de una disculpa histórica? En cambio, los reporteros chilenos que acompañaron a la mandataria no hicieron ninguna pregunta, excepto cuándo viajaría al país del sur, en cambio… pidieron tomarse una foto con el presidente Nº 44 de EEUU.
Así fue el diálogo entre Obama y la prensa chilena, según el comunicado oficial de la oficina de prensa de la Casa Blanca:
Periodista (estadounidense): Sólo dos preguntas, Señor Presidente.
Ben Finkenbinder (periodista de la Casa Blanca): Gracias, de esta manera...
– Obama: Realmente, Ben, voy a hacer una excepción. Quisiéramos una pregunta de los periodistas chilenos. ¿Cómo es eso?
Periodista (estadounidense): Señor Presidente, sí, quisiera preguntarle, entiendo que su agenda del día es muy apretada. Pero quisiera preguntarle: Presidenta Bachelet, en un viaje anterior a Estados Unidos se hizo eco de una vieja broma: "Nunca hay golpes de estado en Estados Unidos, porque no hay embajada estadounidense". El punto es que casi...
Presidenta Bachelet: Eso fue una broma de un individuo estadounidense (Risa). Acabo de decir que fue una buena broma.
– Obama: Sí, lo es (Risa).
Periodista (estadounidense): El punto que es que casi no hay nación latinoamericana libre de la CIA, de intervención sangrienta de la CIA. Chile es un ejemplo típico, la Presidenta Bachelet fue una de sus víctimas. ¿Es hora para una disculpa histórica?
– Obama: Bien, mire, pienso que ustedes contestaron derechamente a su propia pregunta al principio, y es que estoy interesado en ir adelante, no mirando hacia atrás. Pienso que EEUU ha sido una fuerza enorme para el bien en el mundo. Pienso que hubo épocas en que hemos incurrido en equivocaciones. Pero pienso cuán importante es observar nuestras políticas de hoy, y lo que mi administración se propone hacer en la cooperación con la región.
¿Acaso no fui muy claro en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago cuando dije que estamos interesados en una asociación que aborde cómo podemos mejorar las condiciones de la vida cotidiana de la gente común? Y ése es un foco en el desarrollo humano que trasciende barreras, y debe superar ideologías. No tengo una prueba decisiva en términos de, ustedes saben, si un gobierno es de centro derecha, de centro izquierda, éste o ése. Mi idea es que si EEUU está trabajando junto con un país para promover el bienestar, la salud, la educación, las oportunidades económicas de la gente en ambos países, después vamos a tener una buena relación. Y me siento confiado en que nos estamos moviendo en esa dirección y pienso que Chile va a ser un socio excelente en ese proceso.
Como lo mencionó la Presidenta Bachelet —ustedes saben, pienso así— la situación de la gripe es un buen ejemplo para mirar cómo va el siglo XXI. No hay fronteras para la gripe. Éste no es un problema estadounidense o un problema mexicano o un problema chileno; éste es un problema mundial. Y dado que la temporada de gripe ahora está dándose en el hemisferio sur, si conseguimos buena información y ambos países ayudamos en el hemisferio meridional, estaremos también aprendiendo de los datos que se están generando y entonces ayudaremos a la población de EEUU. Y es una buena metáfora, pienso, para una gama entera de problemas —desde el cambio climático a la pobreza y al terrorismo—, de muchos problemas que ahora cruzan las fronteras. No podemos enfrentarlos desde el aislamiento, y eso, pienso, va a ser la base para una relación de trabajo fuerte en el futuro. Así pues, gracias.
Periodista (estadounidense): La última pregunta: En América latina hay claramente...
Periodista (chileno): ¿Cuándo irá a Chile?
– Obama: Lo siento, todos están...
Periodista (otro chileno): ¿Cuándo vendrá a Chile?
Periodista (otro chileno): ¿Cuándo vendrá Ud. a Chile? ¿Cuándo Usted...?
– Obama: Estoy considerando ir pronto, más adelante.
Periodista (chileno): Presidente Obama, ¿puede tomarse una fotografía con la prensa chilena, por favor?
– Obama: ¿Una fotografía con la prensa?
Periodista: ¡Sí!
Periodista (otro): Sí...
– Obama: Okay ¿Por qué no vamos afuera?
Este fue el escueto informe de Associated Press, para el consumo interno de EEUU, sobre "la sesión de fotos", una breve reseña que no menciona a los periodistas chilenos, menos su "invitación" a visitar Chile y, típicamente, ni siquiera aludió la circunstancia, ni la visita de la Presidenta Michelle Bachelet:
Obama declina disculparse por el rol de la CIA in Chile
WASHINGTON (AP).- El Presidente Barack Obama dijo que desea una política exterior de Estados Unidos. que mire adelante, no hacia atrás. Especialmente si esto incluye hablar del papel de la CIA en América Latina y Suramérica.
Durante una sesión de fotos en la oficina oval el martes, un reportero [estadounidense] preguntó a Obama si se disculparía por la interferencia de la CIA en las elecciones chilenas. Obama declinó, diciendo que quiere centrarse en una asociación con los países latino y suramericanos.
Obama dijo que la cooperación con Chile, por ejemplo, ayudaría a Estados Unidos a luchar contra la expansión de la gripe. Actualmente allí es temporada de gripe y están luchando con la tensión de que vaya a ser una amenaza importante para EEUU dentro de algunos meses. Obama dijo que Estados Unidos puede aprender de cómo responde Chile.
El discurso uniforme de la prensa chilena suele molestar a la ciudadanía, porque oculta noticias, o las tergiversa o exalta la banalidad. Pero la frivolidad de estos reporteros chilenos en Washington más bien produce tristeza porque hunden en la decadencia a una profesión que antaño fue respetada.