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10 mars 2014

Ucrania, lista para el caos

par Guadi Calvo *

 

La situación en Ucrania-Crimea, ha entrado en el fangoso territorio de las declaraciones y amenazas entre Washington y Moscú, ellos serán quienes finalmente resuelvan, a su antojo, los intereses de los ucranianos. Las manifestaciones en Moscú, Kiev o Simferópol, poco lograran cambiar el rumbo que las dos potencias decidan. Lo que queda claro, es que por ahora las posibilidades de la guerra, que parecía inminente la semana pasada, se han alejado un poco.

La crisis ucraniana, no ha sido más que un largo trabajo de inteligencia estadounidense que ha logrado incentivar el profundo descontento con un gobierno, si bien legal, profundamente corrupto, que no ha dado respuestas a las demandas de su pueblo. Jugando con más ánimo de tendero que de estadista el presidente Víctor Yanúkovich extorsionó tanto a la Unión Europea como a la Confederación Rusa tratando de conseguir más beneficios para si y su tienda política.

La corruptela reinante en el gobierno de Yanúkovich, sin duda ha sido el mejor carburante que el Departamento de Estado pudo conseguir. Carburante muy escaso en Caracas, por ejemplo, por lo que todavía no ha podido derrocar al gobierno de Nicolás Maduro.

Los cientos de miles de manifestantes que durante tres meses resistieron al gobierno en la Maidan Nezalezhnosti (Plaza de la Independencia) en Kiev, no pueden ser tachados ni de agentes del imperialismo, ni de fascistas o salafistas. En su mayoría fueron solo ciudadanos tan indignados como los que ocuparon la plaza Tahir del Cairo para derrocar la dictadura de Hosni Mubarak y luego el gobierno integrista de Mohamed Mursi.

Pero claro sería muy iluso creer que las protestas solo se compusieron de gente de a pie que salía a por sus derechos.

La monumental operación que se cernió sobre Ucrania, fue un perfecto aparato de relojería armado en Polonia, pero pensado desde los Estados Unidos, ya hemos visto en la nota anterior “Ucrania : ¿Hasta dónde ?” la triste injerencia de Varsovia, convertida en un simple factoría norteamericana gracias al empeñoso y torpe Lech Walesa, entre otros traidores.

El Departamento de Estado ha aplicado los mismos métodos que en Libia y Siria, utilizado la misma clase de extremistas, fundamentalistas de al-Qaeda para las naciones árabes y fascistas en el caso de Ucrania.

Sombras del pasado

Lo que eclosionó en Kiev el 22 de febrero, no fue más que un golpe de Estado, con grupos particularmente fascistas como grandes animadores. Es así desde la caída de la Unión Soviética durante las dos últimas décadas y con el apoyo de muchas embajadas occidentales y las recalcitrantes cabezas de la Iglesia Uniata, de confesión greco-católica del rito oriental creada por el Vaticano en el siglo XVI, con el fin de sabotear los vínculos de los cristianos ortodoxos ucranianos con Rusia.

La Uniata fue colaboracionistas durante la ocupación nazis. En 1946, sus miembros fueron obligados ha incorporarse a la Iglesia Ortodoxa. Recién en 1989 durante el pontificado de Juan Pablo II, casualmente, Roma restableció relaciones con los uniatas.

Mijailo Arsenich, cura de la iglesia uniata en la región de Ivano-Frankovsk, sin ponerse colorado sermonea a sus feligreses : “Es la hora de la revolución. Nuestras armas también son el asesinato y el terror. Queremos estar seguros de que ni chinos, ni negros, ni judíos, ni rusos se instalen en nuestra sagrada tierra”.

Con semejante guía espiritual se han generando numerosos grupos neonazis. Y ya sabemos si alguien quiere crear un nazi del siglo XXI, deberá combinar : frustración social, nacionalismo exacerbado, xenofobia a gusto, mucha fe religiosa y fanatismo futbolero todo el posible. Con esto se ha conformado las tropas de asaltó que coparon los ministerios, la sede del gobierno y la Rada en Kiev.

Los nuevos “rebeldes” con tácticas de guerrilla urbana tomaron por asalto edificios oficiales, para luego presionar la fuga del odiado Yanúkovich, e imponer a los jefes que ya habían digitado Barack Obama y Ángela Merkel.

Los noventa días que duró la intentona golpista llegaron desde Galitzia, antiguo reino que Ucrania comparte con Polonia, brigadas neo fascistas a establecer un remedo de guerrilla urbana, asociados a las barras bravas con injerencia en Kiev.

Mientras las hordas desplegaban su poder atacando a los Berkuts, agentes de las fuerzas antimotines, obligados a contener a los manifestantes absolutamente desarmados. Los hombres de la ley fueron prolija y ordenadamente atacados con cachiporras, bombas molotov y en algunos casos secuestrados, torturados y muertos. Las mismas situaciones se repitieron en ciudades y pueblos del interior, donde fueron atacados todos los edificios públicos y los funcionarios que no lograron escapar a tiempo.

Francotiradores estratégicamente apostados en edificios cercanos a la Maidan Nezalezhnosti de Kiev, hicieron puntería tanto en policías como en manifestantes, agregando no solo más odio, sino mucha confusión, a la hora de achacar responsabilidades.

Los cabecillas de todo este proceso, que habían salido a reclamar solo que el gobierno aceptara pactar con lo Unión Europea en vez de con Rusia, pronto fueron por todo como si alguien, por ejemplo el senador norteamericano John McCain les hubiera soplado al oído. “vayan nosotros los apoyamos”. Ya solo se luchaba por la toma del poder, negándose a aceptar una amnistía general y el llamado a elecciones para el 25 de mayo.

Por la maidan se dejaron ver personajes como el terrorista, Alexander Muzychko, conocido como Sasha Biliy, en Kiev, a cargo de una de las brigadas de la organización ultra derechista Pravyi Sector. Muzychko, después de haber participado en la guerra chechena, donde se especializó en torturar a soldados rusos, de vuelta en Ucrania se ganó la vida como jefe de una banda criminal en Rovno. Por lo que fue condenado a ocho años de prisión por el secuestro y asesinato de un ejecutivo ucraniano.

Personajes como Muzychko, no son raros entre los manifestantes de la Maidan Nezalezhnosti. Al finalizar las guerras de Chechenia y los Balcanes, se descubrió que empresas contratistas (mercenarios) contratadas por Washington y Londres tenían en sus plantillas a muchos mercenarios ucranianos, para operaciones en Afganistán, Irak y Siria.

Justamente a partir de sus actividades en Siria se descubrió que la empresa británica, Britam Defense, utilizaba mercenarios ucranianos en sus acciones encubiertas a favor de gobiernos occidentales en el Medio Oriente.

Ahora muchos de esos « trabajadores » han retornado a su país a desarrollar acciones terroristas, se estima que son francotiradores. Se descubrió a partir de una conversación telefónica filtrada por alguna de las muchísimas inteligencias que operan en Kiev, entre la alta representante de la Unión Europea para asuntos exteriores, la inglesa, Catherine Ashton y el ministro de Exteriores estonio, Urmas Paet, que confesó : « Se hace cada vez más evidente que detrás de los francotiradores no estaba Yanúkovich, sino alguien de la nueva coalición ».

Más allá de los sectores neo nazis que están encabezando la violencia en Ucrania, mercenarios, de la firma británica Britam Defense y de la norteamericana Blackwater, de triste actuación en Irak y Libia entre otros centros de violencia, trabajan mancomunadamente con los trecientos yihadistas expatriados de Siria, dispuestos a iniciar acciones, para establecer con otro genocidio el bienestar, la democracia, el progreso, la libertad y la paz en Ucrania.

Guadi Calvo pour Hamartia

Hamartia. Buenos Aires, 10 Marzo 2014.

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