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18 décembre 2016

Robert Parry : « La propaganda de guerre continúa matando »

par Robert Parry *

 

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« La histeria de las « noticias falsas » se ha convertido en la cobertura del gobierno de los EEUU y de los medios tradicionales para reprimir el periodismo fáctico que pone en tela de juicio al « grupo pensante » de Washington » escribe Robert Parry.

Uno de los principales motivos por los que las debacles usamericanas en el exterior han sido especialmente destructoras – sobre todo para los países atacados, pero también para los EEUU –se debe a que esas intervenciones se hallan acompañadas por importantes inversiones en propaganda por parte del gobierno usamericano. De modo que, cuando los funcionarios reconocen haber emitido un juicio erróneo, la máquina propagandística continúa girando a pleno e impide la marcha atrás cuando todavía sería posible. En verdad, Washington se halla secuestrado por su propia propaganda, algo que restringe al gobierno la propia capacidad de cambiar de dirección, cuando la necesidad de un cambio resulta evidente.

Después de todo, una vez que se ha demonizado a un dirigente extranjero le resulta difícil a un funcionario estadounidense explicar que ese dirigente podría no ser tan malo o menos bueno que alguna otra probable alternativa. De modo que los funcionarios no solo comienzan a creer su propia propaganda sino que la propaganda toma vida propia y continúa manteniendo el fracaso de la política.

Es un poco como la vieja historia del pollo que continúa corriendo después de que le han cortado la cabeza. En el caso de los EEUU el « grupo de reflexión » pro guerra o pro intervención continua activo aunque los decisores más sabios hayan reconocido la necesidad de cambiar de rumbo.

La razón de este dilema reside en que se ha gastado tanto dinero en pagar la propaganda y hay tantos responsables de mantener ese relato que resulta mucho más fácil dejar morir a miles de soldados usamericanos y de ciudadanos extranjeros que admitir que la política fue construida a través de propaganda y de mentiras. Sería muy malo para algunas trayectorias.

De modo que dado el tiempo de latencia que exige la puesta en marcha de los contratos y del tiempo que necesitan para que ingrese el dinero a las oficinas de propaganda, la excusa publica utilizada en este tipo de políticas puede sobrevivir a la convicción de que esa política tenga sentido.

Una necesidad de los escépticos

En una democracia idealmente sana los escépticos, tanto en el seno del gobierno como en los medios, jugarían un papel clave mostrando las fallas y las debilidades de la lógica de un conflicto y se verían recompensados por ayudar a los dirigentes a abandonar algún desastre. Sin embargo en el actual establishment estadounidense, no se realizan este tipo de autocorrecciones.

Un ejemplo actual de este fenómeno es la promoción de una nueva guerra
Fría con Rusia, sin que se haya realizado ningún debate en que se reflexiones sobre los motivos de esta creciente hostilidad y sus posibles consecuencias, como una guerra potencial termonuclear que podría poner punto final a la vida sobre el planeta... En lugar de embarcarse en una discusión profunda, el gobierno de los EEUU y los medios tradicionales han simplemente ahogado con propaganda el proceso de elaboración política, de manera tan burda que hubiera provocado el enojo de Joel Mc Carthy y de los mismos viejos artífices de la guerra fría.

Todo lo que hace Rusia es puesto en evidencia del modo más negativo posible sin dejar un espacio que permita realizar un análisis racional de los hechos y de los motivos - salvo para algunos sitios espiritualmente independientes en internet.

Por lo tanto en el marco del esfuerzo que tiende a marginar la disidencia en cuanto al tema de la nueva guerra fría, el gobierno usamericano, algunas de las « organizaciones no gubernamentales » los grandes medios y las grandes empresas de tecnología buscan imponer actualmente un proyecto de censura tendiente a silenciar algunos sitios de internet que han rechazado alinearse con ellos.

Yo supongo que si se consideran los miles de millones de dólares que el Complejo militar-industrial puede sustraer a los contribuyentes con el pretexto de una nueva guerra fría, vale la pena la inversión en propaganda destinada a lograr la censura de la crítica.

Hoy en día esta extraordinaria operación de censura se desarrolla bajo el nombre de « falsas noticias » Sin embargo un buen número de sitios identificados, como Consortiumnews forma parte de los sitios periodísticos más responsables que se pueden encontrar en Internet.

En Consortiumnews, nuestros relatos están bien documentados y bien escritos pero somos escépticos en relación con la propaganda del gobierno de los EEUU y de otros países.

Por ejemplo Consortiumnews, no solo ha rechazado las afirmaciones sobre las armas destrucción masiva del presidente George W. Bush referidas a Irak en 2002/03 sino que señalamos también nuestra disidencia en el seno de la comunidad informativa de los EEUU en lo referente a las afirmaciones del presidente Barack Obama y de sus consejeros sobre el ataque con gas sarín en Siria en 2013 y el impacto de un obús (de un misil Buk, NdeT) en el vuelo de la Malaysia Airlines en Ucrania en 2014.

En los dos últimos casos, Washington ha usado tales incidentes como armas de propaganda para justificar una escalada de tensiones contra los gobiernos sirio y ruso, como igualmente lo hizo en denuncias sobre armas de destrucción masiva en Irak, con el objeto de que el pueblo estadounidense apoyara la invasión a ese país.

De modo que si usted llega a cuestionar la historia oficial en lo referente a la responsabilidad sobre el ataque con gas sarín a Damasco el 21 de agosto de 2013, luego de que el presidente Obama, el secretario de Estado John Perry y los medios tradicionales habían declarado culpable al estado sirio, usted será culpable de difundir « noticias falsas ».

Los hechos no cuentan

El hecho de que esta versión de la historia haya sido confirmada en un artículo del diario The Atlantic no parece haber sido tenido en cuenta. El director nacional de inteligencia, James Clapper, informó al presidente Obama que no existían pruebas firmes para demostrar que el responsable había sido el gobierno sirio. Sin tampoco considerar el hecho de que el legendario periodista de investigación Seymour Hersh había señalado que las fuentes de inteligencia indicaban que lo más probable es que lo hubiera sido el Frente Al-Nusra, alias Al-Qaeda con el apoyo de la inteligencia turca.

Si usted se aparta del dominante pensamiento colectivo que acusa al presidente sirio Bachar al-Assad de haber traspasado la « línea roja » de Obama sobre las armas químicas, usted se arriesga a sufrir represalias por ser co-portador de « noticias falsas ».

Del mismo modo, si usted informa que la investigación sobre el vuelo MH-17 que fuera asignada al servicio de inteligencia ucranio, el SBU que no solo ha sido acusado por los investigadores de las Naciones Unidas de esconder los actos de tortura, pero sino también de proteger los secretos del gobierno ucranio, también será acusado de difundir « noticias falsas »

Aparentemente, uno de los factores que ha hecho que Consortiumnews sea incluida en esta nuevas « lista negra » que incluye alrededor de 200 sitios web, es que analicé escépticamente un informe del equipo conjunto de investigadores (JIT) que se consideraba estaba dirigido por los Países Bajos cuando en realidad lo estaba por el SBU. También señalé que la conclusión del JIT que acusaba a Rusia estaba manchado por una lectura selectiva de las pruebas proporcionadas por el SBU y por un relato ilógico. Pero los principales medios de los EEUU han acogido sin escrúpulos el informe del JIT, de modo que cuando destacamos sus flagrantes debilidades nos han declarado culpables de haber publicado « noticias falsas » o de haber difundido « propaganda rusa ».

El caso de las ADM iraquíes.

Puede suponerse que la histeria de las « noticias falsas » se había desencadenado en los años 2002/03. Quienes nos mostramos escépticos sobre el tema de que Irak escondía ADM habrían recibido el calificativo de « apologistas de Saddam ».

En esa época las personas « importantes » de Washington no tenían duda alguna sobre el tema de las armas de destrucción masiva en Irak. El redactor jefe de editoriales del Washington Post, Fred Hiatt declaró en varias oportunidades que las ADM escondidas en Irak eran una « realidad » burlándose de todo aquel que dudara de este « pensamiento colectivo ».

Sin embargo , aun después de que el gobierno de los EEUU hubiera reconocido que las denuncias sobre las ADM eran un mito – un caso clásico y sangriento de « noticias falsas » – ninguno de los que impulsaron ese montaje fue castigado.

De modo que no se acusó a Hiatt ni a ningún otro periodista de haber propagado « noticias falsas », aun cuando provocaron la muerte de 4.500 soldados estadounidenses y de centenares de miles de iraquíes. Hiatt sigue siendo hasta hoy el jefe editorial del Washington Post, continuando a hacer respetar la « sabiduría convencional » y a denigrar a los que se desvían de ella. Otro doloroso ejemplo de propaganda- más que de hechos y de raciocinio - que guía la política exterior de los EEUU fue la guerra de Vietnam que costó la vida a 58 mil soldados estadounidenses y a millones de vietnamitas.

La guerra de Vietnam duró muchos años después de que el Secretario de Defensa Robert Mc Namara y hasta el presidente Lyndon Johnson reconocieran la necesidad de ponerle fin. Fue en parte la traición de Richard Nixon, a costas de Johnson, que saboteó en 1968 a los voceros de la paz, pero también la difamación de los disidentes antiguerra que fueron tratados de traidores pro comunistas lo que obligó a muchos funcionarios a alinearse en el apoyo a la guerra hasta mucho después de que su inutilidad era evidente. La propaganda había expandido su propio aliento provocando muchas muertes inútiles.

Un marcado especial

En la era de Internet habrá nuevas formas de censura. Su sitio web será excluido de los principales motores de búsqueda o marcado electrónicamente con una advertencia que indique su falta de confiabilidad.

Su culpabilidad será juzgada por un panel de medios tradicionales, en parte financiados por el gobierno de los EEUU o tal vez por un grupo anónimo de pretendidamente expertos.

Con las decenas de millones de dólares que se arremolinan alrededor de Washington para pagar la propaganda, muchos emprendedores van a alinearse allí para tratar de obtener una parte. El Congreso acaba de aprobar un nuevo monto de 160millones de dólares para la lucha contra la “propaganda rusa” que incluirá algunos sitios informativos usamericanos que cuestionen a Guerra fría.

Además de ese monto la Cámara de diputados ha aprobado por 390 votos contra 30, la Ley de Autorización a la Inteligencia cuyo artículo 501 permitirá la creación de un « comité inter-institucional de la rama ejecutiva para contrarrestar las medidas de la Federación Rusa con el objeto de ejercer una influencia escondida », una invitación a ampliar la caza de brujas macartistas ya existentes, para intimidar a los sitios de información independientes de Internet y a los estadounidenses que se preguntan sobre las última serie de propaganda del gobierno usamericano.

Aun cuando el presidente Trump decida que esas tensiones con Rusia son absurdas y que los dos países pueden trabajar juntos en la lucha contra el terrorismo y en otras preocupaciones internacionales, el financiamiento de la propaganda por una Nueva Guerra Fría y la presión por instalar un pensamiento colectivo, va a continuar.

Los tambores de guerra bien financiados de la propaganda anti-rusa tratarán de limitar la toma de decisiones del gobierno Trump. Después de toda esta nueva vaca lechera es la Nueva Guerra Fría que puede aportar grandes ganancias durante años y nada – ni siquiera la supervivencia de la vida humana – es más importante que eso.

Robert Parry* para Consotium

Título del original : « How War Propaganda Keeps on Killing ». Consortiumnews, December 7, 2016

Consortiumnews . USA, 7 de diciembre de 2016

*Robert Parry es un periodista de investigación, especialmente conocido por la difusión y el seguimiento del Asunto Irán-contras para Associated Press y Newsweek. Es también autor de « America’s Stolen Narrative : From Washington and Madison to Nixon, Reagan and the Bushes to Obama ».Consortium,‎ 2012, 236 p. (ISBN 978-1893517059) y fundador de Consortiumnews.com

Traducido del inglés para le Saker Fr por : Wayan, verificado por Catherine

Traducido del francés para El Correo de la Diáspora por : Susana Merino

El Correo de la diáspora. París, 18 de diciembre de 2016.

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