recherche

Accueil > Réflexions et travaux > Violencia, crisis política y concentración del poder

11 septembre 2020

Violencia, crisis política y concentración del poder

par Mónica Peralta-Ramos*

 

Toutes les versions de cet article : [Español] [français]

Corren los días, se acumulan las muertes y los contagios por Covid-19 y crece la desesperanza de encontrar un rápido punto final a este azote. Al mismo tiempo, el ruido de los conflictos sociales y políticos impregna la realidad inmediata de los estados nacionales y oculta la estrategia del orden social para la post pandemia. Sin embargo, no todo es caos y oscuridad. En las turbulencias de una crisis sistémica se recorta el perfil de los principales actores de este drama y un destello en el horizonte ilumina un sendero que apunta hacia la salida de la crisis.

La humanidad ha podido adaptarse a un medio natural hostil y evitar la desintegración de la vida social gracias a su capacidad para analizar las causas de los males que la aquejan y para desarrollar acciones tendientes a su resolución. Esto dio origen al desarrollo de mecanismos de disciplinamiento y de inclusión social y a la estructuración de relaciones de dominación y de cooperación.

Así, la tensión entre la dominación y la cooperación ha existido desde el comienzo de la vida humana. Sin embargo, se ha desarrollado de distintas maneras a lo largo del tiempo y de las diferentes culturas. En nuestro mundo, caracterizado por un capitalismo global monopólico que concentra el poder en todos los ámbitos de la vida social y se expande arrolladoramente por el mundo, la necesidad de establecer relaciones de cooperación y de inclusión es crecientemente invisibilizada. En su lugar se impone la naturalización de la violencia en el ejercicio del control que unos pocos tienen sobre los recursos, opiniones y destino de las mayorías.

Dos actores representan este drama : un puñado de monopolios que concentran poder a escala global y una mayoría integrada por ciudadanos de a pie, cada vez mas fragmentados, aislados los unos de los otros y adormecidos por una música que anula la capacidad de reflexión incitándolos al consumo sin límites y desparrama miedo y odio hacia un otro que es percibido como un competidor del espacio y de los recursos. Esta naturalización de la violencia oculta las causas sociales y geopolíticas de los conflictos que sacuden hoy al mundo y busca reproducir a la actual estructura de poder.

A este contexto llegó la pandemia. Su impacto global en contagios y vidas ha contribuido a descarnar aceleradamente la contradicción que existe entre la lógica de un orden social basado en la concentración del poder en todos los ámbitos de la vida social y la incapacidad de las instituciones políticas para legitimarlo.

Asimismo, a medida que se intensifica la pandemia y se globaliza la crisis económica la violencia política emerge, ocupa el centro del escenario mundial e involucra tanto a la resolución de conflictos geopolíticos como a los antagonismos que se desarrollan al interior de los Estados nacionales entre las elites y entre estas y la mayoría de la población.

Desatar los nudos de los monopolios, descentralizar el poder en todos los ámbitos de la vida social y construir nuevos canales institucionales para que los ciudadanos de a pie expresen sus intereses y controlen a sus representantes implica empezar el largo camino de la deconstrucción de las relaciones de poder que hoy colocan a la humanidad al borde de un precipicio.

Violencia, crisis política y concentración del poder

La proximidad de las elecciones en los Estados Unidos expone la intensidad de la crisis institucional que sacude al país y amenaza con desbordar hacia el mundo, intensificando los conflictos geopolíticos.

La Convención Republicana transcurrió esta semana en un clima de creciente polarización partidaria y la eventualidad de una crisis constitucional acompañada de episodios de violencia civil y racial. La sospecha de un posible fraude electoral ha sido instalada en la opinión publica y el enfrentamiento partidario ha escalado a nuevos niveles mientras el belicismo se consolida en la dirigencia tradicional de los dos partidos. Esta semana más de 100 miembros del equipo del senador republicano John McCain —fallecido recientemente y líder de los halcones— firmaron una carta de adhesión a la candidatura de Biden con el objetivo explícito de desalojar a Trump de la Presidencia (zerohedge.com 27 8 2020).

La pandemia fue minimizada durante la Convención, que se centró en la necesidad de consolidar el orden frente a la anarquía y desintegración nacional. Dirigentes negros y latinos y una pareja blanca conocida por su defensa armada de su mansión ante el supuesto asedio de BLM (Black Lives Matter) contribuyeron a definir a la anarquía como el resultado del « desborde socialista » del partido Demócrata y la incapacidad de sus dirigentes para poner fin a protestas raciales desatadas en los Estados y ciudades que gobiernan desde hace décadas. Este mensaje recibió el impulso de recientes encuestas, que muestran la consolidación del liderazgo nacional de Trump gracias al repudio a la violencia callejera (zerohedge.com 27. 8 2020).

Por otra parte, nuevos episodios de violencia policial blanca contra ciudadanos negros desarmados desataron protestas, disturbios y saqueos en Kenosha, Wisconsin, y en Minneapolis, ciudades de la región central norte del país (midwest) que muestra los mayores índices de desigualdad racial en términos de ingresos, vivienda y encarcelamiento (bloomberg.com 27 8 2020). Los disturbios y saqueos en Kenosha duraron varios días, dejando el saldo de dos muertos y revelando al mismo tiempo la participación de civiles blancos, armados, provenientes de otras ciudades que, con el objetivo declarado de « defender la propiedad privada », pasaron a la acción directa. Los videos de los disturbios revelaron la relación de algunos de estos grupos con la policía y la guardia nacional encargadas de la represión. Uno de los militantes blancos detenidos participó en un curso de la policía y se definió como partidario de Trump y de BLM (zerohedge.com 25 y 26 /8 2020).

La evolución de la economía tiene cada vez más incidencia sobre los resultados de las próximas elecciones. El estímulo otorgado por el Congreso para mitigar la recesión y la crisis sanitaria ha llegado a su fin y su renovación es bloqueada en el Congreso por el desacuerdo entre los partidos respecto a los montos a otorgar. Trump emitió un decreto otorgando un magro aumento provisorio en la compensación por desempleo y ha extendido por unos pocos meses la prohibición de desalojos. Esto no elimina la posibilidad de mayor deterioro económico con impacto en las protestas callejeras.

Este peligro ha sido advertido por varios altos ex funcionarios de la Reserva Federal y otras reparticiones estatales. Entre ellos, Janet Yellen y Jair Bernstein publicaron una advertencia : « El Senado está de vacaciones mientras el pueblo estadounidense pasa hambre », conminando a la dirigencia a renovar los estímulos para evitar una severa recesión y mayores conflictos sociales (nytimes.com 24 8 2020). Paralelamente, Sheila Bair, cuya actuación como Presidenta de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) fue decisiva durante la crisis financiera de 2008, acusó a la Fed de fomentar la desigualdad económica y social con una política monetaria que « ayuda a los mas grandes… inflando el valor de activos financieros que son poseídos en su mayor parte por los ricos » y acusó a los dos partidos de desentenderse del problema mientras « irónicamente el público entiende perfectamente lo que esta pasando » (zerohedge.com 24 8 2020).

Esta coyuntura política caldeada por la violencia desborda hacia la geopolítica y empieza desencadenar incidentes militares de resultados imprevisibles. Trump ha otorgado al conflicto con China importancia central en su estrategia electoral y ha enviado en los últimos tiempos barcos y aviones para monitorear los ejercicios militares en el mar del sur de la China. Este país reclama soberanía sobre estas aguas y ha repudiado la presencia militar norteamericana. Esta semana lanzó dos misiles advirtiendo a los buques de guerra US que deberán retirarse inmediatamente de la zona (zerohedge.com 26 y 27 2020).

Cuando el deterioro social llega al caos

Esta semana la Argentina superó por primera vez los 10 000 contagios diarios y pasó al cuarto lugar en el ranking mundial. La relación entre Larreta y el gobierno nacional se tensó debido a que el primero tuvo que dar marcha atrás con el proyecto de iniciar una fase de escolaridad limitada para los niños con vulnerabilidad social y sin conectividad. A cambio de ello, el gobierno nacional ofreció la entrega de computadoras gratis a esos hogares. Cabe preguntarse cómo no se le ocurrió esta alternativa a Larreta, y cómo contribuirá el territorio más rico del país a que este proyecto se concrete. Asimismo, Larreta se plegó a la oposición cerril de JxC al tratamiento de la reforma judicial en el Congreso, pero se abstuvo de apoyar la convocatoria a las calles el miércoles y jueves, episodio que resultó en un fracaso.

El ex Presidente Duhalde arrojo una bomba política al señalar a los medios que vivimos un « momento pre anárquico… semejante al año ’76 ». Según Duhalde, el deterioro social causa anarquía, esta tiene olor a sangre y conducirá a un golpe de Estado que impedirá las elecciones legislativas del año próximo. Ante esto, « debemos sentarnos a dialogar todos juntos ». Todo el arco político rechazó estos dichos, a la vez que el propio Duhalde reconoció poco después que tuvo « un momento psicótico » provocado por el miedo que le produjo cierta información que recibió de una persona de peso dentro del Ejercito (ámbito.com 25 26/ 8 2020, lpo.com 27 8 2020). A pesar de ello, sus declaraciones no debieran ser banalizadas.

Duhalde ha sido y sigue siendo el mensajero de los medios de comunicación más concentrados. Estos son la verdadera cabeza de la oposición cerril al gobierno. El DNU que declara esenciales a los servicios de telefonía (celular y fija), internet y televisión paga y establece una tarifa social para estos servicios se ha sumado al proyecto de reforma judicial para exacerbar la ofensiva de los medios.

Ese DNU constituye la medida más contundente adoptada hasta el momento frente a la ofensiva del poder concentrado y del macrismo. Les recuerda a los poderes fácticos que el gobierno puede, debe y está dispuesto a intervenir en los mercados monopólicos para regularlos. Establece también la necesidad de un precio adecuado o tarifa social, en tanto el acceso a las telecomunicaciones e internet es hoy un derecho humano. Abre además la posibilidad futura de un eventual control de la manipulación de mercados, información y opiniones a través de internet. Esta batalla, sin embargo, recién empieza. Todavía falta la regulación del decreto y se aproximan meses difíciles para el gobierno.

Esta semana ha tratado de limitar la peligrosa caída de reservas del BCRA, incorporando al canje de la deuda local en dólares 13 500 millones de dólares en títulos de la deuda del Tesoro con los cuales el BCRA tendría más liquidez para intervenir en los mercados paralelos y contener la brecha cambiaria. Asimismo el gobierno ha iniciado conversaciones con el FMI, con lo cual podría recibir a corto plazo algo de financiación que, si bien seria destinada a pagar deuda vieja, podría implicar momentáneamente un refuerzo para controlar la brecha cambiaria.

Sin embargo, en una economía altamente dolarizada donde el ingreso de divisas depende de exportaciones en un contexto de demanda internacional golpeada por la recesión, y con exportadores y grandes productores que ya retienen el 14% de su producción para forzar la evolución del tipo de cambio, es difícil esperar que este « se pacifique » en los meses que vienen. El intento oficial de fortalecer a la moneda local también choca con los intereses monopólicos de formar precios internos de acuerdo a la evolución del dólar y fugar divisas cuando lo estiman necesario.

Es pues posible que el gobierno deba adoptar medidas más drásticas para controlar el tipo de cambio y la inflación, aunque el BCRA crea que esta última ha desaparecido durante la pandemia. Es posible que la reactivación de la economía y el aumento de los combustibles se traduzcan en alza de precios a corto plazo.

Sería importante entonces fortalecer la organización de los que votaron al gobierno para poder así mostrar los dientes en una coyuntura política enrarecida por la dolarización, la falta de divisas y el enorme poder de desestabilización política de los monopolios.

Mónica Peralta Ramos* para El cohete a la luna

El cohete a la luna. Buenos Aires, 30 de Agosto de 2020

*Mónica Peralta Ramos estudió sociología en la Universidad de Buenos Aires y es doctora en esa disciplina por la Universidad René Descartes de Ciencias Humanas de la Sorbona, en París. Agregada en sciences y technologie en la Embajada Argentina en Washington, USA (1992) ; Profesora en el Institute de Estudios Latinoamericanos, Universidad de Londres, GB (en 1992). Combina sus actividades como docente e investigadora en áreas de economía política, socióloga y antropología, y se ha desempeñado como asesora política y analista. Ha publicado « Etapas de acumulación y alianzas de clase en la Argentina, 1930-1970 » ; « Acumulación del capital y crisis política en la Argentina, 1930-1974 » ; « From Military Rule to Liberal Democracy in Argentina » y « La economia politica Argentina. Poder y clases sociales (1930-2006) »

Répondre à cet article

Retour en haut de la page

El Correo

|

Patte blanche

|

Plan du site

| |

création réalisation : visual-id