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1er mars 2014

Ucrania : juegos de guerra

par Guadi Calvo *

 

El intento del tándem Estados Unidos-Unión Europea (UE) de desestabilizar Ucrania, para bloquear el plan del presidente ruso de Vladimir Putin, conocido como la Asociación del Este, con el que intenta volver a integrar a la Confederación Rusa a las ex republicas soviéticas de Ucrania, Moldavia, Bielorrusia, Armenia, Azerbaiyán y Georgia y de poder echar mano al control de la red de oleoductos y gasoductos que cruzan su territorio desde el Mar Caspio y el Mar Negro, rumbo a Europa, parece haber dado bueno resultados.

No es casual que el desenlace se haya producido cuando los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, estaban en pleno desarrollo. Se sabe cualquier buen anfitrión debe disimular los inconvenientes que se puedan producir mientras tenga los invitados en casa, y así lo hizo Moscú.

Ahora que la deseada fiesta de Putin ha terminado y seguramente la debido vivir con un regusto amargo al tener que tolerar que mientras sus atletas pugnaban por entrar en la gloria, los barras bravas de la plaza Maidan en Kiev, pugnaban por entrar a la Suprema Rada.

Sin huéspedes en la casa Rusia ya ha hecho un severo control de daños y ha puesto en marcha una respuesta acorde y sustantiva.

Dispuso desplegar ciento cincuenta mil hombres a lo largo de la frontera con la Republica Autónoma de Crimea, movilizó su flota en el Mar Negro y su poder aéreo en la región fue puesto en estado de alerta. Al tiempo que un grupo no identificado, pero sin dudas pro rusos han tomado las instalaciones de la sede de gobierno y los aeropuertos de Simferópol, la capital de Crimea, y el de la ciudad de Sebastopol.

La Republica Autónoma de Crimea, si bien pertenece formalmente a Ucrania, fue cedida por Rusia en 1992 y tiene un importante valor estratégico, por su posición en el Mar Negro y el Cáucaso. Poco antes de la caída del presidente Víctor Yanúkovich, parlamentarios locales anunciaron su disposición de separarse de Kiev si los nacionalistas tomaban el poder. En Crimea y regiones del Este ucraniano es donde se concentra la mayoría de la población rusoparlante, como en la ciudad de Donetsk, un centro metalúrgico vital para Ucrania, de donde es originario Yanúkovich. Debido al espíritu antiruso que reina entre las huestes que tomaron el poder el Kiev, hoy en Crimea, temen en convertirse en las victimas del nacionalismo de oeste, por eso la presencia rusa solo a kilómetros de esa región. De estabilizarse en gobierno prooccidental en Kiev, Crimea iniciara un proceso de escisión, si en realidad ya no esta iniciado.

El actual encargado de gobierno ucraniano el ultra derechista Olexandr Turchínov advirtió a Rusia que cualquier movimiento de su flota del mar Negro fuera de su base de Crimea será contemplado como una “agresión militar”.

Moscú no ha contestado a la bravata de Turchínov, muy envalentonado por el apoyo recibido por el Secretario del departamento de Estado John Kerry, que ha exigido a Rusia respetar las decisiones del “pueblo” ucraniano. Y el siniestro jefe de la OTAN el danés Anders Fogh Rasmussen, genocida del pueblo libio, habló de “la estrecha y de larga duración” con Ucrania.

La gigantesca operación los Estados Unidos y países satélites como Inglaterra y Francia contra Rusia, hace pensar que la Guerra Fría ha vuelto a instalarse como en sus mejores momentos.

Amigos son los amigos.

Los Estados Unidos, han puesto a trabajar a uno de sus principales aliados en la región, Polonia, que junto a Turquía, Arabia Saudita, Jordania e Israel se han convertido en verdaderos estados miembros de la unión americana, quizás con más estatus que Puerto Rico. Hay que recordar en territorio polaco funciona desde hace más de una década algunas de las cárceles secretas donde los Estados Unidos, mantiene a una desconocida cifra de prisioneros, secuestrados en diferentes partes del mundo, sin ninguna clase de derechos.

Varsovia desde antes del inicio de la crisis ucraniana, asistió, organizó y entrenó a quienes iban a encabezar las protestas en Kiev. El propio primer ministro polaco El Donald Tusk, se hizo cargo de la versión declarando el 22 de febrero último “que su país garantizaba la asistencia médica a los opositores heridos en Kiev y que ordenó al ministerio del Interior y a las fuerzas armadas, se reforzaran esa ayuda poniendo varios hospitales a la disposición de los manifestantes”.

El gesto “humanitario” polaco, obviamente, no es gratuito y más allá de cumplir estrictamente las ordenes de Washington, se prepara para extender su influencia en las tan anheladas zonas de Lvov y Volyn, lo que significa adentrarse en el territorio ucraniano unos quinientos kilómetros. La inteligencia polaca trabaja desde hace tiempo en esas regiones, intentado captarlas, Lvov por ejemplo, ya había tratado de escindirse tiempo atrás.

La desesperada carrera de disputar a Rusia en todos los territorios sin duda esta íntimamente vinculado a su terrible sonoro fracaso en Siria, en que Rusia ha jugado un rol clave. No solo impidiendo el bombardeo anunciado por Barack Obama, sino por no haber dejado de asistir al gobierno de Bashar al-Assad, que junto a Irán y la temible y poderosa milicia libanesa Hezbollah, quien ha derrotado dos veces al ejercito israelí, han hecho imposible la caída de Damasco después de tres años de la invasión de más de cien mil mercenarios de toda laya, financiados por los Estados Unidos o alguno de sus socios.

No podemos leer tampoco el recrudecimiento de las actividades golpistas en Venezuela, fuera de este mapa de guerra total que Washington, ha declarado a todos los que no estén dispuestos a jugar su juego.

Guadi Calvo para Hamartia

Hamartia. Buenos Aires, 1° de marzo de 2014.

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