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25 octobre 2020

La historia olvidada de la alianza entre Israel y las dictaduras latinoamericanas

par Ramona Wadi *

 

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En 1967, Israel hizo un acuerdo con Paraguay para enviar a 60 000 palestinos a vivir allí, revelan documentos recientes. Sin embargo, el dictador Alfredo Stroessner, que dirigió ese país durante 35 años, nunca ha ocultado sus simpatías nazis. En América Latina, Israel ha mostrado oportunismo, en particular al proporcionar a las dictaduras armas y herramientas de represión.

En 1937, David Ben-Gurion escribió : « Con un traslado forzoso, [tendríamos] una gran área [de asentamiento] […]. Estoy a favor del traslado forzoso. No veo ningún problema con eso ». La preocupación del sionismo por una mayoría demográfica alcanzó su punto máximo durante la Nakba [« catástrofe » o « desastre ». En árabe (النكبة)] de 1948 en la que 750 000 palestinos tuvieron que abandonar sus ciudades y pueblos, víctimas de la limpieza étnica. A raíz de la guerra de 1967 que consolidó la ocupación militar israelí de la Palestina colonizada, el sionismo reexaminó la posibilidad del traslado forzoso, teniendo mucho cuidado de no atraer la atención de la comunidad internacional.

La guerra de junio de 1967 [que no se termina nunca] condujo a una nueva ronda de desplazamientos forzosos de palestinos. En América Latina, Estados Unidos estaba en esa época muy ocupado apoyando dictaduras de derecha para evitar que un gran movimiento de izquierda inspirado por la revolución cubana se extendiera en la región. Esta circunstancia abriría nuevas posibilidades para que Israel cultive también relaciones diplomáticas con los gobiernos de la región. El traslado forzoso de palestinos a América Latina también fue incorporado en la agenda del gobierno israelí, como han demostrado documentos recientemente revelados.

El Mossad israelí y la dictadura paraguaya de Alfredo Stroessner llegaron a un acuerdo en 1969 para trasladar a 60 000 palestinos, « que por definición no son comunistas », durante un período de cuatro años. Como parte de este acuerdo, Israel se compromete a pagar por estas transferencias forzadas. Los palestinos recibirían 100 dólares (85 euros) para cubrir los gastos iniciales a su llegada a Paraguay. Parte del acuerdo también prevé que el régimen dictatorial de Stroessner recibirá 33 dólares (28 euros) por cada palestino transferido, así como 350 000 dólares (300.000 euros) « por los gastos de inmigración de 10 000 personas ».

La política de traslado forzoso a Paraguay fracasó después de que dos palestinos mataran a Edna Peer, empleada de la embajada israelí en Paraguay en mayo de 1970. Solo 30 palestinos fueron trasladados en 1970, cuando se disolvió el acuerdo.

Una tierra de asilo para los nazis

Durante la era de las dictaduras apoyadas por Estados Unidos, América Latina se convirtió en una región especialmente buscada por los criminales de guerra nazis que huían de la justicia. Como Brasil, Argentina y Chile, Paraguay es el hogar de criminales de guerra nazis. Josef Mengele, que ha realizado experimentos médicos en personas encarceladas en campos de concentración, se encuentra entre aquellos a quienes Paraguay ha ofrecido asilo. Mengele figura en la lista de buscados del Mossad. Huyó a Brasil después de enterarse de que agentes israelíes habían secuestrado a su compañero de guerra Adolf Eichmann, quien se refugió en Argentina. El papel de Argentina en la protección de los nazis que huyen de la justicia incluso habría facilitado también [a través de la Red de Exfiltración Nazi] por el coronel Juan Domingo Perón durante su mandato presidencial.

Para promover el traslado forzoso de palestinos, Israel también estaba dispuesto a ignorar el hecho de que Paraguay fue el primer país fuera de Alemania en crear un partido nazi en 1927. Se les permitieron a las escuelas alemanas de Paraguay, enseñar la visión nazi. El país se alineó con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Uno de los amigos más cercanos de Stroessner fue el piloto nazi Hans Rudel.

Un desprecio común por las poblaciones indígenas

En la época de la dictadura paraguaya, un traslado forzoso no habría suscitado preocupación, pues Israel y Paraguay comparten el mismo desprecio por las poblaciones indígenas. Bajo Stroessner, las tribus indígenas de Paraguay fueron el objetivo de la dictadura. Para preparar un programa neoliberal similar al que gobernó en Chile desde la dictadura de Augusto Pinochet [hasta ahora]. Stroessner apuntó a las comunidades indígenas con el objetivo de explotar sus tierras para la industrialización del país.

La colonización de los territorios indígenas por Paraguay no tenía como objetivo obtener una mayoría demográfica, sino apoyar el neoliberalismo que se encuentra en la empresa colonial de Israel de la que el Negev es un ejemplo. El desplazamiento de los beduinos por Israel, con el pretexto del desarrollo, también lo atestigua. En la conferencia de Herzliyya en 2004, Avishay Braverman, entonces presidente de la Universidad Ben-Gurion en Beersheba, dijo : « Si el sionismo es una fuerza impulsora, entonces tiene que moverse hacia el sur, hacia el Negev, para que Israel no se convierta en un estado palestino ».

Compartiendo las técnicas de represión de los dictadores latinoamericanos, el sionismo podría consolidar fácilmente sus lazos en la región, especialmente a través del ejército y el espionaje. Ya en 1947, la región había apoyado el plan de partición. Trece de los 33 votos a favor del plan procedían entonces de países latinoamericanos. La falta de un marco de descolonización regional ha funcionado a favor de Israel. Además, el surgimiento de dictaduras respaldadas por Estados Unidos en América Latina proporcionó a Israel una ventaja, especialmente cuando Estados Unidos se retiró de su apoyo a los líderes de derecha después del asesinato de Estados Unidos. El economista y diplomático chileno Orlando Letelier en Washington en septiembre de 1976. Este asesinato fue ordenado directamente por Pinochet y ejecutado por Michael Townley, un agente de la CIA que también se desempeñó en la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) de la dictadura.

La relación de Israel con América Latina no es « complicada », sino oportunista. Y la tecnología militar de Israel se ha convertido en su punto de venta para llenar el vacío (relativo) dejado por Estados Unidos. A mediados de la década de 1970, Israel proporcionó a la dictadura chilena « equipo probado en combate » con un propósito similar al utilizado contra los palestinos, es decir, la eliminación de toda oposición por la fuerza militar. La salida de Estados Unidos del escenario permitió que Israel se convirtiera en el principal proveedor de armas de Chile, que ofreció su apoyo a Israel promoviendo su retórica sobre el terrorismo y denunciando a los medios de comunicación que, según dijo, daban una falsa imagen de la violencia colonial israelí.

El principal proveedor de armas de Argentina

Israel también brindó ayuda militar a Argentina bajo la dictadura de Jorge Rafael Videla, a pesar de las torturas y la desaparición de judíos que vivían en el país. Se estima que 2 000 judíos desaparecieron bajo una dictadura que mantuvo vínculos con Israel ; otro ejemplo que muestra cuánto la entidad colonial sionista en Palestina está más preocupada por su propia ideología que por el destino de los judíos en todo el mundo. Como muestra la investigación de Ilan Pappe sobre la Segunda Guerra Mundial, al sionismo no le importaba reclamar víctimas dentro de las mismas poblaciones que pretendía proteger.

Argentina fue uno de los países que participó en la Operación Cóndor, una empresa colectiva de dictaduras latinoamericanas de derecha que buscaba exterminar a los opositores de izquierda en la región. Se estima que alrededor de 30 000 personas murieron o desaparecieron durante operaciones militares y de espionaje en las que Israel también desempeñó un papel en la prestación de asistencia militar. Entre 1976 y 1983, la dictadura de Videla compró el 95% de sus armas a Israel.

En 1977, Guatemala, que tenía fuertes relaciones diplomáticas con Israel, firmó un acuerdo de asistencia militar con el estado colonialista. Este acuerdo se consolidó en 1978 cuando Estados Unidos limitó su ayuda al país e Israel intervino para llenar el vacío. Como en otras dictaduras latinoamericanas, la población indígena de Guatemala sufrió despojos y asesinatos, situación que se agravó cuando Efraín Ríos Montt tomó el poder en el golpe militar de 1982, apoyado por Israel. Los soldados guatemaltecos también fueron entrenados por Israel. Las técnicas entonces empleadas muestran similitudes con las atrocidades infligidas por los paramilitares sionistas durante la limpieza étnica de Palestina en 1948. Desde entonces, a la cola de Estados Unidos, Guatemala trasladó su embajada de Tel Aviv a Jerusalén en 2018.

En 2017, Israel publicó documentos que arrojaron nueva luz sobre las técnicas y la diplomacia empleadas tras la Naksa de 1967 [1]. La mayoría demográfica judía seguía siendo una condición esencial para el proceso de colonización de Israel. En esta perspectiva, el entonces primer ministro Levi Eshkol dijo : « Si fuera por nosotros, enviaríamos a todos los árabes a Brasil ».

En el centro de la obsesión de Israel por los traslados forzosos está el derecho de los palestinos a vivir en su tierra, en contradicción con el mito sobre el que se construyó Israel. Con el enfoque actual en normalizar las relaciones con los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin y posponer la anexión que, cuando se implemente, dará lugar a nuevas olas de desplazamiento forzado, el problema del traslado de palestinos continuará a ser vigente en el programa colonial. Sacar a los palestinos de su tierra es, en el discurso de Israel, borrar todo rastro de su derecho al retorno.

E incluso si Israel no encuentra, como en el pasado, cómplices tan benevolentes para una transferencia directa, la diplomacia actual muestra que nos dirigimos al despilfarro de los derechos de los palestinos en su tierra a cambio de un fortalecer los lazos con Israel.

Ramona Wadi *

Ramona Wadi * es investigadora independiente, periodista freelance, crítica literaria y bloguera especializada en la lucha por el deber de recordar la historia de Chile y Palestina.

OrientXXI , 5 de octubre de 2020

Traducido del francés para El Correo de la Diaspora por : Carlos Debiasi

El Correo de la Diáspora. París, 29 de octubre de 2020

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Notes

[1Nota del editor de Oriente XXI : El Naksa (el reverso) designa el éxodo de 300 000 palestinos al final de la guerra de 1967 durante la cual Israel tomó el control en particular de Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza.

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