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15 août 2021

La Universidad de Buenos Aires (UBA) cumple 200 años

Argentina celebra su educación pública superior

 

La Universidad de Buenos Aires, fundada el 12 de agosto de 1821, representa un emblema nacional de apertura de oportunidades y acceso a altos estudios para el conjunto de la sociedad. Sus ex alumnos, estudiantes y profesores le cuentan sobre lo que significa para ellos la institución académica de mayor prestigio del mundo en habla hispana.

Millones de argentinos pasaron por sus aulas y es uno de los símbolos más importantes de la conformación de la clase media argentina. Entretejido en sus 200 años de historia, la Universidad de Buenos Aires (UBA) se volvió uno de los grandes igualadores, escalón para la posibilidad del ascenso social y monumento nacional de la educación superior libre, gratuita y laica.

En el año de su bicentenario, alcanzó el puesto 66 en el ranking internacional QS, que posiciona anualmente más de 1 300 casas de estudios superiores, con lo que obtuvo su lugar histórico más alto, manteniéndose como la mejor del mundo en habla hispana. Sus ex alumnos, estudiantes y actuales profesores narran sobre una realidad que es más compleja que las certificaciones abstractas.

La UBA abrió sus puertas en 1821, tan solo cinco años después de la declaración formal de la Independencia argentina, emplazada originalmente en la llamada Manzana de las Luces, ubicada en el casco histórico de la capital nacional, en lo que fuera hasta entonces un claustro jesuita.

Tuvo varios hitos que la definieron como lo que es en la actualidad. En 1918, con la Reforma Universitaria, este ente dependiente del Estado nacional ganó su autonomía, con un sistema de gobierno propio en el que participan docentes, estudiantes y exalumnos. Destaca como cimiento su libertad académica, sin presiones externas, y coexistencia de varias cátedras, con apertura de profesores titulares escogidos por concurso.

Apertura y universalidad

En 1949, la UBA fue liberada de aranceles para su ingreso, uno de sus momentos históricos más relevantes. Al garantizar el acceso a la formación de excelencia al conjunto de la sociedad, permitió que aumentara de 12.000 a 74.000 el alumnado entre 1935 y 1955.

Hoy, se calcula que cuenta con alrededor de 300.000 alumnos inscritos en las más de 100 carreras disponibles, incluidos cerca de 70.000 aspirantes que cursan el Ciclo Básico Común (CBC), instancia de ingreso que corresponde al primer año de estudios. La UBA utiliza el CBC desde 1985 como etapa de nivelación académica horizontal, en lugar de imponer un examen de ingreso.

La inmensidad de su estructura y alumnado hace de este un espacio de acogida pero también de incomprensión. Alumnos y ex alumnos concuerdan en que no es una universidad que acompañe a sus miembros sino más bien todo lo contrario : adaptarse a encontrar el orden dentro del caos es parte de la experiencia.

Hoy, el conjunto de las clases de todos los niveles se cursan 100% de manera virtual debido a la pandemia, lo que representa un esfuerzo extra descomunal, y con grandes dificultades para estudiantes y docentes.
Limitados por la contingencia, con plataformas digitales endebles y la incapacidad de adaptar carreras con fuerte peso en la práctica, como las ciencias médicas o las que implican el armado de maquetas, la UBA avanza contra viento y marea, aunque no sin bajas.

Las diferencias en la organización administrativa, manejo presupuestario, condiciones edilicias y estructura del cuerpo docente es muy disímil entre facultades. Mientras que en las carreras científicas o numéricas existe un sistema más cerrado y estricto, entre las humanidades y las creativas, donde el alumnado es muy superior en números, la enorme mayoría de los adjuntos no titulares dan clases gratis.

La UBA tiene 13 facultades, en diferentes zonas de la ciudad. Destacan el monumental edificio de estilo neoclásico de Derecho, la mole neogótica de Ingeniería, el rascacielos art deco de Medicina, el gran predio donde ubican Agronomía y Veterinaria, y el campus de la Ciudad Universitaria, donde están los tres pabellones de Ciencias Exactas y Naturales, y Arquitectura, Diseño y Urbanismo, además de la Reserva Ecológica Costanera Norte.

Adversidad y excelencia

En épocas de dictaduras militares, como las que vivió el país en recurridas oportunidades durante el siglo XX, se suspendieron la autonomía y el espíritu liberal de sus claustros, épocas en las que fueron comunes las listas negras y la persecución política.

La universidad se volvió durante las virulentas décadas de 1960 y 1970 –tiempos de ideologías en pugna, violencia estatal y guerrillas armadas– en el centro de las disputas para la intelectualidad politizada.

Desde el regreso de la democracia posterior a la última dictadura cívico-militar (1976-1983), la UBA duplicó la cantidad de alumnos. Según su último censo interno, de 2011, 96% de sus estudiantes son de nacionalidad argentina, 52% son menores de 25 y 61% son mujeres.

Las crisis económicas que han azotado al país, sobre todo desde mediados del siglo XX, han afectado el crecimiento de la universidad en cuestiones de infraestructura, aunque sin dejar de incrementar en el número de inscriptos y en el crecer en otros aspectos, como el sistema de 19 bibliotecas de su órbita, la señal de FM Radio UBA o la plataforma digital UBA TV.

La UBA, como principal universidad pública a nivel nacional, está fuertemente articulada con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el principal ente autárquico académico del país, dedicado a financiar proyectos de académicos de posgrado.

De la UBA dependen también instituciones de nivel secundario homologadas, como la Escuela Carlos Pellegrini y el Colegio Nacional Buenos Aires, además de institutos de enseñanza, un centro cultural, 18 museos, una editorial, un cine y el Hospital de Clínicas José de San Martín, institución de formación que depende de la Facultad de Medicina.

Cuatro de los cinco argentinos ganadores de Premios Nobel tuvieron a la UBA como su alma mater, además de dedicarse a la docencia allí :

  • Carlos Saavedra Lamas, Premio Nobel de la Paz 1936, fue profesor de la Facultad de Derecho
  • Bernardo Houssay, Premio Nobel de Medicina 1947, profesor de la Facultad de Ciencias Médicas
  • Luis Federico Leloir, Premio Nobel de Química 1970, profesor de la Facultad de Ciencias Médicas y de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales
  • César Milstein, Premio Nobel de Medicina 1984, profesor de la Facultad de Ciencias Médicas, egresado de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales

Sputnik News Mundo. Buenos Aires, 12 de agosto de 2021.

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