recherche

Accueil > Notre Amérique > Terrorisme d’Etat > Plan Condor > La Operación Cóndor tuvo en el punto de mira a activistas de Amnistía (...)

17 décembre 2016

Argentina fue el primer país en condenar a los jerarcas de la « Operación Cóndor » el pasado mayo

La Operación Cóndor tuvo en el punto de mira a activistas de Amnistía Internacional

Documentos desclasificados de la CIA

 

El plan coordinado de represión entre los países del Cono Sur planeó misiones para « liquidar » defensores de los derechos humanos, también en Europa.

El afán de represión de los líderes de la Operación Cóndor no tenía límites. Nuevos documentos desclasificados de la CIA por la Administración Obama revelan que el plan llevado a cabo de forma conjunta por gobiernos militares sudamericanos en las décadas de los 70 y 80 para perseguir y eliminar a opositores, no sólo abarcaba a los países del Cono Sur, sino que fue más allá del Atlántico, en Londres y París. Los objetivos que planeaban « liquidar » en el extranjero eran activistas de Amnistía Internacional así como otros grupos defensores de los derechos humanos.

Uno de los informes publicados este jueves, redactado por la CIA en mayo de 1977, informa de que « la misión esencial de los equipos de Cóndor que eran enviados al extranjero era liquidar líderes terroristas de alto nivel y asesinar a personas no terroristas y algunos líderes de Amnistía Internacional fueron mencionados como objetivos ».

« La misión esencial de los equipos Cóndor (...)
era asesinar a líderes de Amnistía Internacional »

Informe de la CIA de 1977


La información de la CIA está incluida en más de 500 páginas de documentos sobre la represión durante la dictadura militar de Jorge Rafael Videla en Argentina que fueron desclasificados por el Gobierno de EE.UU. esta semana. El presidente Obama se comprometió en marzo del año pasado a ofrecer mayor transparencia con la publicación de documentos secretos. Lo hizo coincidiendo con su visita al país por el 40 aniversario del golpe de Estado que sumió Argentina en una pesadilla de siete años de duración.

Las fuentes de los servicios secretos dentro de la « Operación Cóndor » revelan la existencia de « un curso de entrenamiento llevado a cabo en Buenos Aires para el equipo que se dirigía al extranjero », y que « los líderes del Cóndor estaban considerando enviar un equipo a Londres disfrazado de empresarios para espiar actividades sospechosas en Europa ».

« Consideraban enviar un equipo a Londres
disfrazados de empresarios para espiar a sospechosos en Europa
 »
Informe de la CIA de 1977


Así lo detalla el Archivo de Seguridad Nacional, una organización que se dedica a estudiar los documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos. El organismo publica seis informes de la entrega realizada esta semana. En uno de estos papeles, la CIA alerta de que dentro del plan existía la propuesta de identificar a los miembros de grupos de derechos humanos con el fin de descubrir sus « conexiones socialistas y marxistas ».

Tortura relatada al detalle

Entre los documentos, también hay un informe de 14 páginas espeluznantes en el que Zbigniew Brzezinski, consejero de Seguridad Nacional del gobierno del presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, relata las torturas que sufrió el presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Alfredo Bravo, durante su secuestro y posterior encarcelamiento bajo la dictadura argentina durante dos años.

Los métodos de tortura empleados por las fuerzas dictatoriales iban desde sumergirle en agua helada y después en agua hirviendo, electrocutarle, golpearle o hacerle presenciar violaciones y asesinatos de otros compañeros arrestados. « Bravo afirmó que cuando terminaron con él, tenía tanta electricidad en su cuerpo que su mandíbula y su lengua estaban paralizadas », anotó Brzezinski, en el reporte que calificó de « absorbente y poderoso ». Los dos años de internamiento dejaron a Bravo secuelas vasculares en las piernas. El activista murió en 2003, tras hacer carrera como político socialista en el país.

Argentina fue el primer país en condenar a los jerarcas de la Operación Cóndor el pasado mayo. El último dictador argentino, Reynaldo Bignone (1982-1983), recibió una pena de 20 años de prisiónpor crímenes durante un juicio donde 14 personas más fueron sentenciadas a pasar entre 8 y 25 años en la cárcel.

Redacción de La Vanguardia. Barcelona, 17 de diciembre de 2016.

Retour en haut de la page

El Correo

|

Patte blanche

|

Plan du site

| |

création réalisation : visual-id